Frustración, ansiedad y bajo estado de ánimo, se esconden tras el trastorno de compra compulsivaMADRID, 13 Jul. (EUROPA PRESS) –
Han comenzado las rebajas, un periodo que puede ser complicado para aquellos con una economía maltrecha y, sobre todo, para los que son adictos a las compras, lo que no significa que sean compradores compulsivos, según el psicólogo Félix Zaragoza, quien ha explicado que detrás de este último hay un trastorno que esconde frustración, ansiedad y bajo estado de ánimo.
Según ha explicado a Europa Press, los meses de Rebajar no afectan demasiado a estos pacientes, fundamentalmente porque la rebaja en sí no es el motivo de comprar. Estas personas buscan una forma de generarse sentimientos de satisfacción y gratificación, con lo que van apareciendo unas expectativas positivas y una excitación anticipatoria de la compra.
Estudios realizados indican que se trata de un trastorno con una prevalencia del 1,1 por ciento en la población general, y que afecta principalmente a mujeres de entre 20-40 años, con posibles problemas del estado de ánimo, ansiedad e incluso problemas de la conducta alimentaria, con baja autoestima y baja tolerancia a la frustración. Según algunos estudios, de cada 5 personas afectadas por esta patología 4 son mujeres, advierte este experto en conductas adictivas del Centro Activa Psicología.
El trastorno de compra compulsiva es una adicción encuadrable dentro de los trastornos de control del impulso, que se manifiesta por intensos deseos por comprar objetos innecesarios, presentando dificultades para controlar la conducta de compra y un sentimiento de malestar si no puede realizar la compra.
Se caracteriza por la presencia de impulsos excesivos y recurrentes por comprar, que producen importantes problemas personales y familiares; e impulsividad y repetición de la conducta de compra, pese a las consecuencias negativas que trae esta conducta para la persona, advierte Zaragoza.
Además, se puede observar en estos pacientes una necesidad urgente e irreprimible de comprar; intentos fracasados de controlar gastos; y, entre otras características, la existencia de consecuencias negativas tangibles de comprar excesivamente, como ocultamiento de las compras, deterioro social o laboral, y problemas financieros o familiares.
Normalmente suele estar asociada a trastornos del estado de ánimo y de ansiedad, de manera que antes de dispararse la conducta de compra compulsiva, se van dando una serie de factores circunstanciales que progresivamente van generando en la persona cierto nivel de frustración, ansiedad y bajo estado de ánimo, explica.
Al final comprar sin límites es una forma de evadirse de la sensación de frustración y ansiedad que les producen los problemas de su vida que no pueden resolver. Después se produce la compra compulsiva de grandes cantidades de objetos, inútiles y superfluos, que generan una sensación de satisfacción inmediata pero breve, y, posteriormente, aparece el sentimiento de culpa, arrepentimiento y sensación de malestar por el gran gasto realizado, y por haber vuelto a perder el control del impulso.
CONSECUENCIAS Y TRATAMIENTO
El psicólogo recuerda que existen diferentes niveles de adicción relacionados con la pérdida subjetiva del control del impulso hacia compra, así considera que se pueden establecer categorías de gravedad en función del nivel de resistencia a este impulso; también influye en esta categorización los niveles de deterioro económico debido a las compras.
Hay que tener en cuenta que el aspecto económico es un problema para estos pacientes, de hecho no es raro que la persona se gaste una gran parte de su sueldo en estas compras, con lo que el resto del mes ha de pasarlo en una situación de precariedad y escasez de recursos básicos.
Conforme se va agravando el problema, se puede llegar a situaciones de deudas excesivas, problemas con la justicia, ruina económica, deterioro de las relaciones interpersonales (amigos a los que inicialmente se les satura de regalos, y finalmente se les pide dinero), divorcio, e incluso intentos de suicidio, advierte.
Superar este problema, y en consecuencia comenzar un tratamiento, pasa por admitir que se tiene un problema adictivo. Posteriormente, se puede poner en marcha la terapia que consiste en manejar la frustración y del control del impulso, e identificar y desarrollar las estrategias adecuadas de actuación ante la aparición de deseos de compra.
Promover el desarrollo de áreas de satisfacción en la vida, que sirvan de fuente de gratificación y de apoyo afectivo-emocional (trabajo, ocio, relaciones sociales, pareja, familia, etc.). Desarrollar nuevos hábitos de consumo. Por supuesto, programar las compras que realmente se necesite hacer, y en todo momento organizar y controlar la economía personal para que sea lo más eficaz y beneficiosa posible. Identificar los factores de riesgo que inducen una recaída, añade.
Para ello el papel de la familia es muy importante, destaca Zaragoza, quien afirma que son clave como apoyo emocional y afectivo, al tiempo que, concluye, la familia sirve de elemento de contención del consumo, facilita la recuperación psicológica, y a veces también económica, y ayuda en la prevención de recaídas.
Los adultos jóvenes que crecieron con las críticas, los insultos o las amenazas de uno de sus padres son más propensos a padecer ansiedad o depresión, según indica una nueva investigación. De hecho, incluso cuando el mismo o el otro progenitor expresaba mucho afecto, los autores observaron que los efectos dañinos de una madre o un padre verbalmente agresivo persistían en el tiempo.
El equipo de Ann Polcari, de Northeastern University, Boston, estudió a 2.500 jóvenes de entre 18 y 25 años, que respondieron encuestas vía Internet, fueron evaluados en persona y tuvieron entrevistas para otra investigación.
Todos brindaron información sobre su salud mental y bienestar, como así también las experiencias con sus padres mientras crecían. Calificaron la agresión verbal de sus padres en una escala de cero a 105 puntos, según la frecuencia con la que sus madres o sus padres les gritaban, los criticaban, los insultaban y los amenazaban cuando eran niños.
Los padres verbalmente más agresivos recibieron puntuaciones más altas. Los participantes atribuyeron un promedio de 22 puntos a la agresión verbal de sus madres y entre 26 y 29 a la de sus padres.
Para evaluar la expresión verbal de afecto se utilizó una escala de cero a 84 puntos (a mayor puntuación, mayor expresión de afecto y diálogos más importantes con sus hijos). Los participantes les asignaron a sus madres entre 65 y 66 puntos, y a sus padres, entre 54 y 55 puntos.
Los jóvenes tendían a padecer más síntomas psiquiátricos, como ansiedad y depresión, si sus madres o sus padres habían sido verbalmente agresivos. Y aunque tener un padre o madre verbalmente afectuoso parecía tener un efecto positivo en el bienestar de los participantes, no logró contrarrestar la agresión verbal del otro padre.
Un estudio de la Universidad de Uppsala, en Suecia, revela que las personas con fobia social producen demasiada serotonina. Cuanta más serotonina producen, más angustiados se encuentran en situaciones sociales, según los autores de esta investigación, cuyos resultados se revelan en JAMA Psychiatry.
Muchas personas se sienten nerviosas si tienen que hablar delante de un público o socializar con los demás, pero si la ansiedad se convierte en una discapacidad, puede significar que la persona sufre de fobia social, que es un trastorno psiquiátrico. Estudios anteriores han llevado a creer que los individuos con trastorno de ansiedad social/fobia social tienen muy bajos niveles del neurotransmisor serotonina.
La fobia social es comúnmente medicada con compuestos de ISRS, que cambian la cantidad del neurotransmisor serotonina en el cerebro. Sobre la base de análisis previos, se creía que las personas con fobia social tenían muy poca serotonina y que los ISRS elevaban la cantidad de serotonina disponible. En este nuevo trabajo, investigadores del Departamento de Psicología de la Universidad de Uppsala muestran que los individuos con fobia social producen demasiada serotonina.
El equipo de investigación, dirigido por los profesores Mats Fredrikson y Tomas Furmark, utilizó la llamada cámara PET y un trazador especial para medir la transmisión de señales químicas de la serotonina en el cerebro. Así, encontraron que los pacientes con fobia social producen un exceso de serotonina en una parte del centro del miedo en el cerebro, la amígdala.
Una célula nerviosa, que envía señales usando la serotonina, primero libera serotonina en el espacio entre las células nerviosas. La señal nerviosa surge cuando la serotonina se une a la célula receptora. La serotonina es liberada después desde el receptor y se bombea de nuevo a la célula original.
No sólo las personas con fobia social producen más serotonina que las que no tienen un trastorno de este tipo, sino que también bombean más serotonina. Hemos sido capaces de demostrar esto en otro grupo de pacientes que utilizan un trazador diferente que a su vez mide el mecanismo de bombeo. Creemos que es un intento de compensar el exceso de serotonina activa en la transmisión de señales, dice Andreas Frick, estudiante de doctorado en eñ Departamento de Psicología de la Universidad de Uppsala.
Este descubrimiento es un gran paso adelante en lo que respecta a la identificación de los cambios en los mensajeros químicos del cerebro en las personas que sufren de ansiedad. Investigaciones anteriores han demostrado que la actividad nerviosa en la amígdala es mayor en las personas con fobia social y, por lo tanto, ese centro del miedo del cerebro es más sensible. Los nuevos hallazgos indican que un exceso de serotonina es parte de la razón subyacente. La serotonina puede aumentar la ansiedad y no disminuirla, como previamente se asumía a menudo, concluye Andreas Frick.
Modelo Explicativo: DESARROLLO Y MANTENIMIENTO DEL PÁNICO
EL CÍRCULO VICIOSO DEL PÁNICO:
a) SENSACIONES CORPORALES —> b) INTERPRETACIÓN CATASTROFISTA –> c) ACTIVACIÓN
DESAGRADABLES DEL SISTEMA DE ALARMA
Las crisis de pánico se producen al ponerse en marcha la reacción de alarma o sistema de alarma (punto c del dibujo) que es un mecanismo reflejo del organismo que tiene como misión ponernos a salvo (mediante la huida, la búsqueda de ayuda, etc.) cuando afrontamos una situación que pone en peligro nuestra supervivencia.
Pero, en los ataques de pánico, esta reacción de alarma se pone en marcha sin que exista un peligro real, por lo que también se les llama falsas alarmas. Estas falsas alarmas se producen porque evalúas como peligrosas ciertas sensaciones internas que, en realidad, no pueden hacerte ningún daño y que todos podemos experimentar, en mayor o menor grado, cuando estamos nerviosos.
Explicaremos cada uno de los puntos del dibujo:
Punto a: Sensaciones internas:
Las sensaciones internas que pueden dar lugar al pánico, suelen ser algunas de las siguientes: palpitaciones, sacudidas del corazón o elevación de la frecuencia cardíaca; sudor, escalofríos o sofocaciones; temblores o sacudidas; sensación de ahogo, de falta de aliento o sensación de atragantarse; opresión o malestar en el pecho, náuseas o molestias abdominales; mareo e inestabilidad; desrealización (sensación de irrealidad); despersonalización (sentirse como separado de uno mismo); parestesias (sensación de entumecimiento u hormigueo).
Estas sensaciones son, en principio, normales y típicas en la ansiedad; pero pueden alcanzar una intensidad mucho mayor, al ser interpretadas en forma catastrófica.
Punto b: Interpretaciones catastrofistas:
Las interpretaciones catastrofistas responsables del pánico, suelen concretarse en la creencia de que las sensaciones internas (a) son peligrosas y de que, al experimentarlas estás a punto de morir, volverte loco o perder el control. En una minoría de casos pueden limitarse a la creencia de que dichas sensaciones son terribles y no pueden soportarse.
Punto c: Reacción de alarma:
Como señalábamos antes, la reacción de alarma (también llamada activación del sistema de alarma o activación del programa de pánico) es un mecanismo reflejo del organismo (como la capacidad de succionar, respirar, etc.) cuya misión es ayudarnos a sobrevivir cuando afrontamos un peligro. La activación de ese sistema de alarma produce las emociones, sensaciones y conductas típicas del pánico. Sin embargo, esta reacción puede producirse aunque no exista un peligro real, basta con que creamos que estamos en peligro.
¿CÓMO SE PRODUCE EL CÍRCULO VICIOSO QUE PUEDE DAR LUGAR A UN ATAQUE DE PÁNICO?
Si al notar alguna de esas sensaciones (punto a del dibujo; por ej., palpitaciones), piensas que significan que va a ocurrirte algo terrible (punto b del dibujo; por ej., que estás sufriendo un infarto) te pones más nervioso y, por tanto, aumentan tus sensaciones (recuerda que son sensaciones típicas de la ansiedad). Dicho de otra forma, al pensar que estás en peligro se pone en marcha tu sistema de alarma (punto c del dibujo) que, entre otras cosas, conlleva un aumento de las sensaciones internas (punto a).
Ese aumento de sensaciones, sueles interpretarlo como prueba de que tu estado no es normal y de que algo malo te está pasando (punto b), con lo cual aumenta más aún tu ansiedad y las sensaciones derivadas de ella; es decir, se activa con mayor fuerza tu sistema de alarma (punto c). Así se forma la espiral, o círculo vicioso, que puede acabar en un ataque de pánico.
Veamos un ejemplo:
a) sensaciones
ensaciones
c) activación del
sistema de alarma
b) interpretación
catastrofista
amena
a1) palpitaciones (debidas a: ansiedad, hipervigilancia, ejercicio físico, etc.)
b1) interpretación de esas palpitaciones como señal de ataque cardíaco
c1) activación del sistema de alarma o programa del pánico
a2) aumento de palpitaciones y otras sensaciones internas (como consecuencia de la activación del sistema de alarma)
b2) aumenta el grado de creencia en la interpretación catastrofista, porque considera que ese aumento de palpitaciones y de otras sensaciones confirma que se está produciendo la catástrofe temida, ej., un infarto
c2) mayor activación de la reacción de alarma, debida a que cree más en su interpretación catastrofista.
Podríamos seguir la espiral con una 3ª vuelta: a3, b3, c3, etc.
OTROS MECANISMOS QUE MANTIENEN EL PÁNICO:
LA ATENCIÓN A LAS SENSACIONES:
Después de experimentar un ataque de pánico parecido al del ejemplo, puedes quedar en un estado de temor a que repita y, por tanto, estar atento a captar cualquier sensación interna similar a las que notaste en él. Esa focalización de la atención en tus sensaciones internas aumenta la probabilidad de que las captes, igual que es más fácil que captes los latidos de tu corazón, o cualquier otra sensación interna, si centras tu atención en ellas (puedes comprobarlo). Cuando captas de nuevo las sensaciones temidas, tiendes a repetir la interpretación catastrofista y puede producirse otra vez el mismo círculo vicioso que da lugar a otro ataque.
Esto te ocurre porque, después de experimentar uno o varios ataques de pánico, en tu mente ha quedado grabada una asociación, entre esas sensaciones y la evaluación catastrofista de las mismas: cada vez que notas las sensaciones temidas, con cierta intensidad, crees que estás ante un peligro inminente y tu creencia de que estás en peligro, lógicamente, hace que se ponga en marcha tu sistema de alarma: tu cuerpo y tu mente reaccionan como si estuvieses ante un peligro real.
LAS CONDUCTAS DE EVITACIÓN Y DE BÚSQUEDA DE SEGURIDAD:
Si crees que las sensaciones que experimentas en los ataques son peligrosas, dejarás que esta creencia dirija tu comportamiento. Por tanto, intentarás evitar esas sensaciones por cualquier medio y huir o escapar de ellas cuando aparezcan (acudiendo a urgencias, tomando medicación, rezando, yéndote a casa, etc.) y quizá te quedes convencido de que si no hubiese sido por esos cuidados, te habría ocurrido el desastre temido.
Pero, como en realidad no había ningún peligro (y las sensaciones hubiesen desaparecido igualmente sin ninguna consecuencia), todas esas conductas de búsqueda de seguridad sólo tendrán como resultado el salvaguardar tus falsas interpretaciones catastrofistas, que son la raíz de todo el problema. Es decir, las conductas de búsqueda de seguridad te impiden comprobar que las sensaciones temidas no pueden producirte ningún daño.
Además, en la medida en que crees que las sensaciones temidas son peligrosas, puedes empezar a evitar actividades y situaciones en que piensas que puedes experimentarlas (ej., hacer ejercicio, viajar, ir a grandes almacenes, etc.). Pero, cuanto más dejes que tus falsas creencias catastrofistas gobiernen tu comportamiento, más fuertes se harán esas creencias, y por tanto, más fuerte se hará tu problema.
CONDUCTAS DE EVITACIÓN
Y DE BÚSQUEDA DE SEGURIDAD:
Ejs.: acudir a urgencias, evitar quedarte solo, llevar medicación, salir acompañado, evitar ciertos lugares,… (cuando aparecen o temes que aparezcan las sensaciones temidas)
®
¬
CONSECUENCIAS:
· Reducen la ansiedad a corto plazo
· Fortalecen las creencias catastrofistas: al creer que la catástrofe temida no se ha producido gracias a que has llevado a cabo esas conductas
Hoy lunes 26 de octubre la psicóloga Cristina Martínez estará en el programa de televisión «Trencadís» de 8TV para hablar sobre el trastorno por atracón.
A continuación pasamos a describir la información más relevante sobre este trastorno:
¿Qué es el trastorno por atracón?
El trastorno por atracón, o también llamado comer demasiado compulsivamente, es un
trastorno alimenticio que se ha reconocido recientemente. Los trastornos alimenticios son
una enfermedad mental seria en la que las emociones y formas de pensar le causan a una
persona el adoptar hábitos alimenticios dañinos, como atracarse o pasar hambre.
El trastorno por atracón es una condición seria caracterizada por una forma incontrolada
de comer que resulta en un aumento de peso. La gente que padece del trastorno por
atracón suelen comer frecuentemente grandes cantidades de comida (más allá del punto
en el que se sienten llenos) y a la vez pierden el control sobre su forma de comer. Aunque
el comportamiento con el atracón es similar al que ocurre con aquellos que padecen
bulimia nerviosa, las personas que padecen trastorno por atracón normalmente no se
purgan vomitando o usando laxantes.
Mucha gente con trastorno por atracón usa la comida como un modo de sobrellevar
emociones y sentimientos incómodos. Esta es gente que nunca aprendió a manejar el
estrés, y encuentran que el comer es reconfortante y calmante. Desgraciadamente, suelen
terminar sintiéndose tristes y culpables por no poder controlar su forma de comer, lo que
aumenta el estrés y así continua el ciclo.
¿Cuáles son los síntomas del trastorno por atracón?
La mayoría de la gente come demasiado de vez en cuando, y muchas personas creen que
frecuentemente comen más de lo que deben. Sin embargo, comer grandes cantidades de
comida no significa que esa persona padezca el trastorno por atracón. La mayoría de la
gente con problemas serios del trastorno por atracón tiene algunos de los siguientes
síntomas:
Episodios frecuentes de comer lo que considerarían otras personas una cantidad excesiva
Sensaciones frecuentes de no poder controlar lo que come o cuanto come
Comer mucho mas rápido que lo normal
Comer hasta estar incómodamente llenos (llegar a la plenitud incomoda)
Comer grandes cantidades de comida, aun sin sensación de hambre
Comer en solitario por vergüenza de la cantidad de comida ingerida
Sentirse a disgusto, depresión, o vergüenza después de un atracón
Cambios frecuentes de peso
Sentir baja autoestima
Perder el deseo sexual
Hacer dietas frecuentes
¿Qué causa el trastorno por atracón?
La causa del trastorno por atracón todavía no esta conocida, y los investigadores solo
ahora están empezando a entender las consecuencias del trastorno y los factores que
contribuyan a su desarrollo. Como otros trastornos alimenticios, parece que el trastorno
por atracón resulta de una combinación de factores psicológicos, biológicos, y
medioambientales.
Se ha reconocido una conexión entre el trastorno por atracón y otros trastornos de la
salud mental. Casi la mitad de las personas con el trastorno del atracón tienen un
historial de depresión, aunque no se conoce bien porque existe esta conexión. Mucha
gente admite que el miedo, la tristeza, el aburrimiento, la ansiedad, o otros emociones
negativos pueden provocar un episodio de atracón. El comportamiento impulsivo y
ciertos otros problemas psicológicos también son más comunes en la gente que padece el
trastorno por atracón.
Los trastornos alimenticios, incluyendo el trastorno por atracón, tienden a ser más
comunes en las mismas familias, sugiriendo una susceptibilidad del trastorno por atracón
que igual se puede heredar. Los investigadores también están intentando adivinar como
los elementos químicos del cerebro y el metabolismo (la forma que el cuerpo usa
calorías) afectan el desarrollo del trastorno por atracón.
Las personas que padece el trastorno por atracón muchas veces vienen de unas familias
que comen demasiado o que ponen un énfasis poco natural en la comida; por ejemplo
usando la comida como un premio o como una cosa reconfortante y calmante.
¿Cómo de común es el trastorno por atracón?
Aunque solo se ha conocido recientemente como una condición distinta, el trastorno por
atracón probablemente es el trastorno alimenticio más común. La mayoría de la gente
que padece el trastorno por atracón son obesos (más del 20 por ciento sobre el peso
saludable), pero la gente no obesa puede padecer también de este trastorno.
El trastorno por atracón probablemente afecta al 2 por ciento de todos los adultos, o
alrededor de 1 a 2 millones de Americanos. Entre las personas moderadamente obesas
que atienden grupos de perder peso solo o en programas comercializados para perder
peso, 10 a 15 por ciento padecen del trastorno por atracón. El trastorno es más común
todavía en la gente con obesidad severa.
El trastorno por atracón es un poco más común en las mujeres que en los hombres. El
trastorno afecta a los Áfrico americanos tanto como a los Caucásicos. No se conoce
todavía la frecuencia en otros grupos étnicos. Las personas obesas que padecen el
trastorno por atracón muchas veces llegan a ser obesas más jóvenes que las que no lo
padecen. También pueden tener episodios mas frecuentes de perder y recuperar peso.
¿Cómo de diagnostica el trastorno por atracón?
Puede ser difícil identificar los trastornos alimenticios ya que los secretos, la vergüenza, y
la negación sean característicos de los trastornos. Como resultado, se puede pasar mucho
tiempo sin detectarlos. En la mayoría de los casos, se descubre el trastorno por atracón
cuando una persona busca ayuda profesional para perder peso, o cuando buscan
tratamiento para un problema medico relacionado con la obesidad.
En los casos sospechosos del trastorno por atracón, el médico empezará la evaluación
haciendo un historial completo y un examen físico. Aunque no hay pruebas laboratorias
que se usan específicamente para diagnosticar los trastornos alimenticios, el medico
puede usar varias pruebas diagnosticas-como los rayos-X o pruebas de la sangre-para
descartar otras enfermedades físicas que podrían causar los síntomas.
Si no se encuentra ninguna enfermedad física, se les puede mandar a un psiquiatra o a un
psicólogo, que son los profesionales mas entrenados para diagnosticar y tratar las
enfermedades mentales. Los psiquiatras y los psicólogos usan herramientas especiales
para entrevistar y evaluar a las personas para los trastornos por atracón.
¿Cómo se trata al trastorno por atracón?
El tratamiento para el trastorno por atracón es difícil porque la mayoría de la gente se
siente avergonzada por el trastorno e intentan esconder su problema. A veces lo
esconden tan bien que los otros miembros de la familia y los amigos no saben que se dan
atracones.
Para los trastornos alimenticios hace falta un plan de tratamiento exhaustivo que se puede
ajustar a las necesidades de cada paciente. La meta del tratamiento para el trastorno por
atracón es ayudar a la persona tomar control de sus hábitos de comer. En la mayoría de
los casos el tratamiento incluye una combinación de las siguientes estrategias:
Psicoterapia Esto es un tipo de consejo que quiere cambiar la forma de pensar (la terapia cognitiva) y el comportamiento (la terapia del comportamiento) de una
persona con un trastorno alimenticio. El tratamiento incluye técnicas prácticas
para crear disposiciones sanas hacia la comida y el peso, y también formas para
cambiar la manera en la cual una persona responde a situaciones diferentes.
Medicina Ciertas medicinas antidepresivos llamadas inhibidores selectivos de la re-captación de seratonina (ISRSs) pueden ser útiles para controlar la ansiedad
y la depresión asociadas con un trastorno alimenticio.
El consejo de una nutricionista Esta estrategia ha sido diseñada para enseñar a la gente relacionarse sanamente con la comida y el peso, para ayudar a restaurar
las formas normales de comer, y para enseñar la importancia de la nutrición y una
dieta balanceada.
Terapia en grupo y/o de la familia El apoyo de la familia es muy importante para el éxito del tratamiento. Es importante que todos los miembros de la familia
entiendan el trastorno alimenticio y que reconozcan los señales y los síntomas.
Las personas con trastornos alimenticios pueden beneficiarse de la terapia en
grupo, donde les pueden apoyar otras personas con problemas y experiencias
parecidos y pueden hablar de sus sentimientos y sus preocupaciones.
¿Cuáles son las complicaciones del trastorno por atracón?
Las formas malas de comer que son comunes en las personas con trastorno por atracón
pueden causar problemas serios de la salud. Las complicaciones mayores del trastorno
por atracón son por unas condiciones que muchas veces resultan de la obesidad. Estas
complicaciones incluyen:
La diabetes
La hipertensión
Colesterol alto
Trastornos del bazo
Trastornos del corazón
Falta de aire
Ciertos tipos de cáncer
Trastornos de la menstruación
Movilidad reducida (inhabilidad a moverse bien) y la fatiga
Trastornos del sueño Además, las personas que padecen el trastorno por atracón están extremamente afligidas
por sus atracones. En algunos casos, las personas desatienden sus trabajos, la escuela, o
actividades sociales por darse atracones.
¿Cuál es el pronóstico para la gente con trastorno por atracón?
Igual que pasa con otros trastornos alimenticios, el trastorno por atracón es un problema
serio que se puede solucionar siguiendo el tratamiento adecuado. Mediante tratamiento y
— mucha gente con este trastorno puede superar el hábito de comer demasiado y pueden
aprender a comer de manera sana.
¿Se puede prevenir el trastorno por atracón?
Aunque puede que no se pueda prevenir todos los casos de trastorno por atracón, ayuda el
empezar el tratamiento tan pronto como se empiecen a tener síntomas. Además, enseñar y
animar a la gente a tener hábitos saludables y actitudes realistas sobre la comida y la
imagen de su cuerpo también puede ayudar a prevenir el desarrollo o empeoramiento de
trastornos alimenticios.
PAUTAS PARA HACER FRENTE AL PROBLEMA DEL JUEGO
Para resolver y superar un problema con los juegos de azar, hay que tener voluntad firme de cambiar el comportamiento. Esta sección os ofrece algunas claves y recomendaciones para mantener el problema a raya.
Consejos para mantener los juegos de azar bajo control
Adquirir ciertos hábitos saludables, adoptar determinadas actitudes o haceros algunas normas en relación con el juego os puede ayudar a mantener bajo control el comportamiento con los juegos de azar. Algunos de los consejos siguientes pueden seros útiles.
Sed sincero con vuestra familia y amigos sobre cuánto jugáis.
Poned un límite en la cantidad que queréis gastar en los juegos de azar, y mantenedlo.
Limitad cuánto de tiempo queréis pasar apostando en los juegos de azar.
Limitad la cantidad de dinero en efectivo que os lleváis cuando vais a apostar en juegos de azar.
Dejad las tarjetas de crédito, talonarios (y otros) a casa.
Recordad que los juegos de azar son un gasto en entretenimiento: el entretenimiento cuesta dinero y, por lo tanto, también los juegos de azar.
Recordad que las ganancias son vuestras: os los podéis poner al bolsillo y llevároslos en casa.
Antes de empezar a jugar, hablad con alguien durante media hora.
Mantened un registro de todo el dinero ganado y perdidos.
No jugéis nunca hasta que no hayáis pagado las facturas.
Nunca pedir dinero para jugar a juegos de azar.
No jugéis a juegos de azar si estáis enfadado, preocupado o deprimido.
Cuando sea que sentís el impulso de jugar a juegos de azar y a la vez realmente no lo queréis hacer, buscáis alguien en quien confiáis y con quién podáis hablar, y habláis del que sea, no necesariamente sobre juegos de azar.
Ponéis algunos objetivos para el dinero que utilizabais en el juego.
Recompensaos por todos los pasos que hacéis en la dirección deseada.
No intentéis cambiarlo todo en un periodo corto de tiempo. Es mucho mejor hacer pequeños pasos en la dirección correcta, que no pretender cambios inmediatos y radicales. Reflexionáis con sinceridad sobre vuestro comportamiento con los juegos de azar.
Control del dinero
Las consecuencias que el juego patológico tiene en la economía personal y familiar del jugador pueden ser graves. Por eso es importante tomar medidas para recuperar el control de las finanzas. A continuación se exponen algunas sugerencias para las personas que juegan y sus familias.
Para jugadores: controlad la deuda
Responsabilizaos de vuestra situación económica. Haced una propuesta a los acreedores y comprometeos a pagar la deuda pendiente, estableciendo un plan. Esto ayudará vuestras finanzas y también a reconstruir la autoestima.
No probéis de jugar para resolver vuestros problemas económicos.
Procuraos más trabajo, si es necesario, para ocupar el tiempo libre: os ayudará a evitar una nueva ocasión de juego. Puede ser llevar, pero a largo plazo será bueno para vuestra situación económica y os hará sentir mejor.
Designad alguien de confianza para hacerse cargo, al menos temporalmente, de vuestras tarjetas de débito y crédito, y de los talonarios; o destruidlos.
Proteged vuestros activos transfiriendo la titularidad a nombre de vuestro cónyuge o compañero. Haced que hagan falta dos firmas para sacar dinero, en lugar de sólo la vuestra. Un asesor financiero os puede ayudar en el proceso.
Evitad cobrar y pagar en efectivo: domiciliáis la nómina y las facturas a vuestra cuenta corriente.
Limitad la cantidad de efectivo disponible, en general.
Buscad ayuda profesional con especialistas en juego patológico y especialistas en gestión de finanzas.
Para familiares: proteged el dinero
Estéis al cabo de la calle de todo el dinero que se gastan y se deben de.
Proteged los activos. Consideráis cambiar cuentas bancarias, hipotecas y otros activos de forma que el jugador no pueda acceder. Un asesor financiero os puede ayudar en el proceso.
Negociáis el control de la gestión de las finanzas familiares. Intentáis asumir la responsabilidad sobre las tarjetas de crédito y débito del jugador. Dadlos dinero sólo para las necesidades diarias hasta que la situación mejore.
No rescatéis el jugador ofreciéndole dinero para pagar las deudas. Esto sólo alargaría el problema.
Buscad ayuda profesional, tanto para los consejos financieros como para el apoyo emocional.
Cambiar el comportamiento
Cambiar el comportamiento nunca es fácil, pero se puede hacer. Una de las claves es hacerlo a paso, sin pretender cambiarlo todo de golpe.
Señales de recaída
Es importante que podáis identificar una recaída cuando está pasando. Sólo si os dáis cuenta podéis elegir una opción diferente y sana.
Elecciones no saludables
Hacer una apuesta.
Hacer otra apuesta.
Perseguir las pérdidas.
Conseguir más dinero en efectivo (pedir, robar
).
Elecciones sanas
Afrontar las emociones propias (trucáis a un amigo, hablad).
Encontrar alguna otra cosa para hacer.
Parar las pérdidas: volvéis a casa y explicadlo a alguien.
Hacer algo: buscar ayuda.
Cuanto antes elijáis una opción saludable, más éxito tendréis a la hora de dejar el hábito de los juegos de azar.
La disfunción de áreas específicas del cerebro podría explicar la distorsión de la imagen corporal en los pacientes con anorexia nerviosa. El presente estudio fue diseñado para revelar las regiones del cerebro que son anormales en la estructura y la función en los pacientes con este trastorno. Nuestra hipótesis se basa en que existen áreas cerebrales de actividad alterada en pacientes con anorexia nerviosa y regiones implicadas en el procesamiento del dolor, una interrelación de aberraciones estructurales de la red frontoparietal-cingulada y la activación funcional aberrante durante el procesamiento del dolor térmico en los pacientes con el trastorno.
Se determinaron los umbrales de dolor fuera del escáner de resonancia magnética en pacientes con anorexia nerviosa y controles sanos. A partir de entonces, se aplicaron estímulos térmicos de dolor durante la proyección de imágenes de resonancia magnética funcional. Los análisis estructural con volúmenes ponderados T1 estructurales de alta resolución se realizaron utilizando morfometría basada en voxel y un enfoque basado en la superficie.
Veintiséis pacientes y 26 controles participaron en nuestro estudio, y debido a las dificultades técnicas, los 15 participantes en cada grupo se incluyeron en nuestro análisis de resonancia magnética funcional. Los análisis estructurales revelaron que el volumen de la materia gris y el grosor cortical en la red frontoparietal-cingulada disminuyeron significativamente en pacientes con anorexia nerviosa. Hemos detectado un incremento de la señal dependiente del nivel de oxígeno en sangre en los pacientes durante la condición dolorosa a 45 ° C en la corteza cingulada posterior y media cingulada, que se correlacionó positivamente con el aumento de los umbrales del dolor. La disminución de la materia gris y el grosor cortical correlacionó negativamente con los umbrales del dolor, gravedad de los síntomas y la duración de la enfermedad, pero no con el índice de masa corporal. Una limitación encontrada en este estudio es la falta de una cuantificación específica de la distorsión de la imagen corporal.
Este estudio proporciona más evidencia para las confinadas anomalías estructurales y funcionales del cerebro en pacientes con anorexia nerviosa en las regiones del cerebro que están implicadas en la percepción y la integración de los estímulos corporales. La asociación de las desviaciones estructurales y funcionales con umbrales térmicos, así como las características clínicas podría indicar un origen neuronal común.
Una sustancia química en el cerebro podría potencialmente ser aprovechada para ayudar a los jóvenes con Síndrome de Tourette (TS, por sus siglas en inglés) a superar los tics físicos y vocales asociados con el trastorno neurológico, según revelan los autores de una nueva investigación, publicada en la revista Trends in Cognitive Sciences.
Académicos de la Universidad de Nottingham, en Reino Unido, revisaron la evidencia reciente de que el neuroquímico conocido como ácido gamma-aminobutírico (GABA) es el responsable de amortiguar la hiperactividad que causa los movimientos y ruidos repetitivos e involuntarios en esta patología.
Estos expertos hallaron que aumentos en la producción de GABA, como resultado de cambios en el cerebro durante la adolescencia, pueden contribuir a una mejora en los síntomas de la mayoría de las personas con TS y podrían ofrecer una nueva vía para tratamientos que lleven a incrementos selectivos de la sustancia química en las áreas del cerebro que controlan la función motora.
Esto es potencialmente un hallazgo muy importante. Una opinión generalizada ha sido que los movimientos no deseados, como los tics en el síndrome de Tourette, se suprimen activamente mediante el control de las áreas frontales del cerebro involucradas en la acción volitiva y el control cognitivo, explica el profesor Stephen Jackson, de la Facultad de Psicología de la Universidad de Nottingham.
El hallazgo de que las personas con síndrome de Tourette presentan un aumento de GABA en las áreas del cerebro vinculadas con la planificación y selección de movimientos ofrece una explicación más parca de cómo se pueden controlar los tics en el síndrome de Tourette, agrega este experto, quien señala que se debe replicar el hallazgo en más estudios pero que si se demuestra que el hallazgo es fuerte puede tener importantes implicaciones para las terapias de los trastornos del neurodesarrollo.
El TS es un trastorno neurológico que afecta a alrededor de un 1 por ciento de todos los niños en edad escolar, que se ven afectados por una serie evolutiva de tics físicos y vocales crónicos que se desarrollan con el tiempo y se vuelven cada vez peores. Aunque los niños con TS a menudo pueden suprimir sus tics, se necesita un gran esfuerzo y puede ser a la vez incómodo y estresante y, finalmente, se acumula hasta que el ansia del tic se vuelve incontrolable.
Los tics alcanzan su peor momento en los niños con TS en edades comprendidas entre los 11 y 14 años, pero para la mayoría comienzan a mejorar a lo largo de la adolescencia y en la edad adulta temprana. Para una minoría sustancial (alrededor de entre el 20 y el 30 por ciento), los tics continúan y para algunos se vuelven cada vez más graves y resistentes al tratamiento.
Anteriormente, algunos investigadores han pensado que el éxito en el control de los tics se produce con el tiempo gracias al esfuerzo decidido y continuo de suprimirlos. Sin embargo, el equipo de este trabajo cree que es más probable que los tics mejoren como resultado de cambios en la estructura y la función cerebral que se producen durante la adolescencia.
Concretamente, estos expertos consideran que esto puede atribuirse en gran parte al neuroquímico GABA, el principal transmisor inhibitorio que se encuentra en el sistema nervioso central, que desempeña el papel principal en el control de la excitabilidad de las neuronas.
Los circuitos neuronales del cerebro se establecen temprano durante el desarrollo, con hitos como la creación y la migración de las neuronas, la formación de sinapsis las vías por las que las neuronas transportan sus señales eléctricas y el fortalecimiento de esas conexiones sinápticas.
Estos desarrollos tempranos producen redes cerebrales con un equilibrio de influencias para activar o inhibir el cerebro, por lo que se ha vinculado una interrupción de este orden natural con una serie de trastornos comunes del neurodesarrollo, incluyendo TS. GABA es el principal neurotransmisor inhibitorio en el cerebro y contribuye a casi todas las funciones.
Los hallazgos de investigaciones anteriores apoyan la idea de que el TS está vinculado a cambios en los niveles y la función de GABA en el cerebro. Estudios de resonancia magnética han demostrado consistentemente un nivel reducido de GABA en el cerebro de las personas con TS y los estudios post mortem han mostrado que esta disminución puede ser de hasta un 50 por ciento.
Se cree que GABA tiene una función inhibidora en las áreas del cerebro asociadas con la función motora superior y que una disminución en la inhibición de este factor conduce a los tics experimentados por las personas con Síndrome de Tourette.
Una teoría desarrollada desde hace mucho tiempo es que los individuos consiguen controlar sus tics mediante el desarrollo de técnicas de autorregulación, lo que a su vez conduce a un re-cableado físico dentro de las vías nerviosas del cerebro.
Sin embargo, los expertos de Nottingham creen que este nuevo control puede venir como resultado de una mayor cantidad de GABA, que se libera en el cerebro durante la adolescencia, y que inhibe regiones motoras como el área motora suplementaria.
Los hallazgos podrían ofrecer una nueva vía para tratamientos que imiten esta inhibición dentro de las áreas de función motora del cerebro y podría ofrecer una nueva esperanza para las personas con TS cuyo trastorno continúa en la edad adulta y tiene un impacto devastador en su calidad de vida y su capacidad para hacer amigos y mantener relaciones.
Desde el Gabinet Psicològic Mataró te proponemos un ejercicio para mejorar tu autoestima. Si tienes problemas de autoestima, ponte en contacto con nosotros. Somos psicólogos especialistas en mejorar la autoestima en pocas sesiones.
La autoestima es una experiencia íntima, es lo que yo pienso y siento sobre mí mismo.Nuestra capacidad para desarrollar la autoestima es innata, ya que estamos dotados de pensamiento y tenemos derecho a esforzarnos por conseguir el bienestar propio.
¿Qué grado de autoestima crees que posees? ( Valora de 1 a 10) ¿Qué grado de autoestima crees que puedes conseguir? ( Valora de 1 a 10) Cada uno de nosotros buscamos la autoestima constantemente. Unas veces de forma adecuada, otras no. ¿Dónde buscas tú tu autoestima?o ( Haz 5 anotaciones breves) Imagínate ahora contemplando una foto tuya de la que te sientes satisfecho, reconoce con satisfacción los aspectos positivos. Escribe un slogan publicitario sobre ti mismo. Describe aquellos aspectos de tu persona que te desagradan. Revélaselos a una persona próxima. Dialogad sobre ellos y fijate si: Son percepciones propias, o es algo que los demás opinan de ti. Son determinantes o sólo son defectos comunes Si los conoces, qué puedes hacer para modificarlos Si no se pueden modificar, ¿qué actitud tomarás ya que debes convivir con ellos? Todos, en ocasiones, cometemos errores. Cuando cometas un error y te sientas mal, prémiate haciendo algo que te guste. No se trata de reforzar una conducta inapropiada, sino de reforzar tu sentido de dignidad personal a pesar de lo inapropiado de tu conducta. Házlo sobre todo si después del error te sientes inclinado a autorreprocharte. Describe alguna situación en la que no te perdonaste un error, explica cómo te sentiste Describe una situación en la que fuiste comprensivo contigo mismo después de haber cometido un error. Mírate en tu interior e identifica qué características de las aquí expuestas no posees. Anota los cambios que estás dispuesto/a a realizar para mejorar tu autoestima:
A) Te aprecias y te respetas como persona.B) Te aceptas a pesar de tus limitaciones. Tienes deseos de mejorar y te esfuerzas pero sin angustiarteC) Te quieres y aceptas tus pensamientos y sentimientos. Te miras con humor y con amorD) Te cuidas y atiendes tus necesidades reales, sean de carácter físico, psíquico, intelectual…E) Te conoces y vives dándote cuenta de tu mundo interiorF) Te relacionas con los demás y respetas a quienes te rodean.
Si ya has localizado aquellos aspectos personales que desearías adquirir o mejorar, y has anotado los cambios que estás dispuesto/a a realizar en términos generales, ahora debes concretar. Anota paso a paso la conducta a seguir y tus objetivos (recuerda que deben ser funcionales y concretos).
Cuando hablamos de acoso escolar o bullying estamos haciendo referencia al maltrato psicológico y a veces, también físico que sufren estudiantes de distintas edades por parte de otros compañeros con más frecuencia e incluso, en algunas ocasiones, se cuenta con la complicidad del profesor.
¿QUÉ ES?
El Bullying o acoso escolar es un problema creciente en las aulas que consiste en un maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado. El objetivo mayoritario del bullying es el de someter y asustar a las víctimas.
Hay diferentes tipos de acoso escolar, a veces puede darse uno de forma aislada pero en la mayoría de los casos suelen compaginarse y un mismo niño es víctima de varios tipos de acoso escolar. Hay varias clasificaciones:
Físico: Pegar Patadas, puñetazos, mordiscos, empujones, agresiones con objetos, etc. Se da con más frecuencia en primaria que en secundaria.Verbal: Poner motes, insultos, menosprecios en público, resaltar defectos físicos, usar el móvil para intimidar a la víctima, sacarle fotos mientras se le pega y ponerlas en Internet, etc. Es el más habitual.Psicológico: minan la autoestima del individuo y fomentan su sensación de temor.Social: pretende aislar al joven del resto del grupo y compañeros.Por otra parte, también encontraríamos otra clasificación que puede resultaros más concreta: bloqueo social, hostigamiento, manipulación, exclusión social, intimidación, agresiones, amenazas contra su integridad, coacción.
DATOS
En España el 1,6% de los niños y jóvenes sufren bullying de forma constante y un 5,7% lo vive de forma esporádica.Una encuesta del Instituto de la Juventud (INJUVE) eleva el porcentaje de víctimas de violencia física o psicológica habitual al 3% de los alumnos. A su vez, ésta revela que un 16% de niños y jóvenes encuestados reconoce haber participado en burlas o agresiones psicológicas a otros compañeros. El Defensor del pueblo señala que en un 5% los alumnos que reconoce que algún compañero le pega.El Instituto de Evaluación y Asesoramiento Educativo (IDEA), indica que un 49% de los estudiantes dice ser insultado o criticado en el colegio y que un 13,4% reconoce haber pegado a sus compañeros.
Perfiles de víctimas y agresores Acosado: Suele ser una persona solitaria, que siente vergüenza y culpa, aislado con muy pocos amigos ya que no es popular en el grupo, suele pasar desapercibido, se le considera tímido y temeroso, nervioso y preocupado, una persona que no sabe poner el límite.
Acosador: Es una persona agresiva, dominante, desconfianza y sin la capacidad de ponerse en el lugar de los demás, con poco control emocional y que necesita llamar la atención constantemente, no sabe resolver los conflictos sin violencia e incluso sigue la ley del ojo por ojo.
¿CÓMO SE PRODUCE?
El Bullying como cualquier acoso implica la repetición continuada de agresiones, burlas para aislar a la víctima y hacerla sentir mal consigo misma hasta el punto de no soportarse en su propia piel.
Suele estar provocado por un alumno que se apoya en un grupo contra la víctima que se encuentra en minoría e indefensa, en la mayoría de los casos es una persona que acaba quedándose sola o que los amigos / conocidos no suelen hacer nada ante las agresiones que sufre por miedo a que les ocurra lo mismo.
Como suele suceder con los acosos, éste se mantiene por la pasividad y la ignorancia de las personas que rodean tanto a la víctima como a los agresores.
En el acoso escolar o Bullying los agresores ven disminuida su capacidad de empatía, actúan sin ponerse en el lugar de la victima a la que atacan. Se produce una conducta inadaptada violenta de agresión y rabia hacia otra persona. En las personas que observando los acosos y la violencia hacia las víctimas no hacen nada se da una falta de sensibilidad, apatía y solidaridad, hoy es otro el acosado pero mañana puedes ser tú. ¡No te calles contra el acoso escolar pide ayuda!
Los siguientes consejos pueden ser de gran ayuda si estás lidiando con acoso verbal por tu cuenta.
Cuando sea posible, ignora al acosador. Ignorarlo puede ser útil, especialmente en casos de acoso que sólo ocurren una sola vez. Los acosadores quieren provocar una reacción en ti y con frecuencia pierden el interés si no les das la satisfacción de verte molesto.
Sugerencias para ignorar al acosador:
Aléjate cuando el acosador se acerca a ti. Trata de imaginar que te alejas de un amigo. Esto puede ser una forma de asegurarte de que tu lenguaje corporal (el que por lo general desconoces) no te delate mostrando que tienes miedo;
Concéntrate en otra cosa. Trata de pensar en lo que vas a hacer el próximo fin de semana, cuenta hasta 100, o planifica tu tarea;
Ten a mano un refrán o una declaración que puedes repetir en tu mente cuando el acosador se acerque, para así poder bloquear cualquier sentimiento de temor.
Construye un muro a tu alrededor. Puede ser útil construir un muro invisible a tu alrededor, visualizándolo en tu mente. De esta manera, cualquier abuso verbal simplemente rebota en la pared.
Utiliza la visualización. Los acosadores pueden ser bastante aterradores. Imaginar que esa persona se ve ridícula podría ayudarte a que sea menos problemática para ti. Por ejemplo, imagínate que la cabeza del acosador se encoge, o imagínate al acosador en su ropa interior.
Mantén una actitud positiva. Puede ser difícil recordar todas tus virtudes cuando alguien está haciendo todo lo posible para ser negativo. Trata de pensar en todas las cosas que haces bien, y recuerda que eres una persona valiosa. Pensar en lo mal que debe de estar sintiéndose el acosador también puede ayudarte a mantener una actitud positiva.
Júntate con otras personas. Es posible que estés más seguro si permaneces en grupos. Si estás solo, trata de identificar a personas que te puedan ofrecer seguridad.
Ten confianza en ti mismo. Los acosadores suelen molestar a personas que ellos piensan que son más débiles que ellos, así es que tal vez sería bueno que los enfrentes.
Sugerencias sobre cómo enfrentar a un acosador:
Decirle que te deje tranquilo puede ayudarte a quitártelo de encima;
¿Has escuchado la frase mátalos con amabilidad? Ser amable con un acosador puede confundirlo;
Usar el humor también puede confundir a un acosador;
Utiliza diálogos internos positivos. Trata de decirte a ti mismo algo así como: sé que soy mejor que eso. Yo no soy así. Yo no tengo que molestar a otras personas para sentirme bien;
Recuerda que tus amigos te aceptan tal y como eres.
Mantente fuera del alcance de un acosador. Es posible que puedas evitar encontrarte con el acosador. Esto puede significar que tienes que ir a la escuela de una manera diferente, o evitar los lugares que el acosador suele frecuentar. Al evitar encontrarte con un acosador, no te estás dando por vencido, sino que estás cuidándote y asegurándote de estar feliz y más cómodo.
Cómo pedir ayuda
Para detener el acoso escolar, ya sea verbal, por escrito o cibernético, puede ser útil decirle a alguien que estás siendo acosado. Esto puede dar miedo al principio, pero decirle a alguien puede aligerar tu carga y ayudarte a encontrar la manera de resolver el problema. Hablar con alguien es especialmente importante si te sientes inseguro o asustado, o si no tienes muchos amigos. Pedir ayuda o hablar con alguien sobre tu situación no es ser débil ni darte por vencido. De hecho, decirle a alguien requiere mucha fuerza y valor.
Hay muchas personas que podrían ayudarte, incluyendo amigos, hermanos y hermanas mayores, maestros, familiares, consejeros o padres. Los maestros y consejeros están especialmente capacitados para ayudarte. En el lugar de trabajo, también puedes hablar con un gerente de recursos humanos o el representante sindical.
Algunos consejos para obtener ayuda
Podría ser más fácil si hablas con alguien que conoces bien y a quien le tienes confianza. Esta persona te puede dar el apoyo que necesitas y podría tener sugerencias para hacer frente a la situación que tal vez tú no has considerado.
Si decides hablar con un maestro o consejero, es posible que te sientas más cómodo teniendo a un amigo a tu lado. Si sientes que podrías estar demasiado nervioso para hablar, escribe lo que quieras decir en un papel o en un correo electrónico.
Si piensas que la persona con la que estás hablando no te cree, o no te está tomando en serio, o si esa persona no te ayuda a tomar las medidas necesarias, eso no significa que tus sentimientos no son válidos o que el acoso escolar debe continuar. Es importante que hables con alguien más y que sigas haciéndolo hasta que obtengas la ayuda que necesitas.
Ser acosado puede ser molesto y estresante, y puede afectar tu vida de muchas maneras diferentes, incluyendo tu autoestima, relaciones, trabajo y educación.
Tus derechos
Recuerda que todas las personas tienen derecho a vivir, trabajar, estudiar y divertirse en un ambiente libre de acoso escolar, persecución, discriminación y violencia. Nadie merece ni pide ser acosado.
