¿Qué entendemos por distorsiones cognitivas y cómo influyen en nuestro bienestar emocional?
A lo largo del día, nuestra mente procesa miles de estímulos y toma decisiones de forma automática. Para hacerlo con rapidez, utiliza atajos mentales que nos ayudan a interpretar la realidad. Estos atajos suelen ser útiles, pero en ocasiones nos conducen a conclusiones inexactas o poco ajustadas. En psicología, a estos patrones de pensamiento los llamamos distorsiones cognitivas.
Las distorsiones cognitivas influyen, muchas veces sin que seamos conscientes, en cómo interpretamos lo que ocurre, en cómo nos sentimos y en cómo actuamos. No se trata de un problema patológico, sino de un funcionamiento habitual del cerebro. Todas las personas las utilizamos en mayor o menor medida.
El problema aparece cuando estos patrones se repiten con frecuencia, especialmente en situaciones de estrés emocional, ansiedad o vulnerabilidad psicológica. En esos casos, pueden intensificar el malestar, favorecer estados de ánimo depresivos y afectar a la percepción que tenemos de nosotros mismos y de nuestras relaciones.
Distorsiones cognitivas más frecuentes
Pensamiento dicotómico o polarizado
Una de las distorsiones más habituales es el pensamiento dicotómico, que nos lleva a interpretar la realidad en términos extremos: todo es un éxito o un fracaso, bueno o malo, sin puntos intermedios. Esta forma rígida de pensar reduce la capacidad de valorar los matices y suele generar una autoexigencia excesiva difícil de sostener a largo plazo.
Sobregeneralización
La sobregeneralización consiste en extraer conclusiones globales a partir de un único hecho. Pensamientos como “siempre me pasa” o “nunca lo hago bien” aparecen tras una experiencia negativa puntual y se convierten en verdades absolutas sin evidencia suficiente. Este patrón afecta al autoconcepto y aumenta la frustración y la inseguridad.
Catastrofismo
El catastrofismo nos lleva a anticipar el peor escenario posible ante situaciones inciertas. Aunque prever riesgos puede ser adaptativo, cuando este tipo de pensamiento se vuelve constante genera un estado de alerta permanente que incrementa la ansiedad y el malestar emocional.
Lectura de mente
Otra distorsión muy común es la lectura de mente, que consiste en asumir que sabemos lo que otras personas piensan de nosotros sin contar con pruebas reales. Interpretaciones como “cree que no soy capaz” o “está decepcionado conmigo” suelen reflejar más nuestros miedos internos que hechos objetivos, y pueden deteriorar las relaciones personales.
Tomar conciencia para mejorar el bienestar emocional
Comprender las distorsiones cognitivas no significa invalidar lo que sentimos, sino aprender a diferenciar entre hechos e interpretaciones. Desarrollar esta conciencia permite detener los pensamientos automáticos, cuestionarlos y generar alternativas más realistas y equilibradas.
Algunas preguntas útiles para ganar perspectiva son:
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¿Qué pruebas reales tengo de que esto es así?
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¿Estoy utilizando términos absolutos como “siempre” o “nunca”?
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¿Cómo vería esta situación una persona externa?
Acompañamiento psicológico en Mataró
En el Gabinet Psicològic Mataró, acompañamos a niños, adolescentes, adultos y parejas en la identificación y modificación de patrones de pensamiento que generan malestar. También ofrecemos terapia online, adaptándonos a tus necesidades.
Trabajar las distorsiones cognitivas en terapia psicológica puede ayudarte a reducir la ansiedad, mejorar tu estado de ánimo y relacionarte contigo mismo y con los demás de una forma más sana y flexible. Si lo necesitas, estamos aquí para acompañarte en tu proceso hacia un mayor bienestar emocional.


