Cómo prevenir la adicción a las nuevas tecnologías

Cómo prevenir la adicción a las nuevas tecnologías

La aparición y progresivo auge de las nuevas tecnologías ha ido paralelo al surgimiento de una nueva expresión de un viejo fenómeno: La Adicción. Telefonía móvil, videojuegos, ordenador, Internet, chats, etc…conforman aparentemente el origen del problema.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que una de cada cuatro personas sufre trastornos de conducta relacionados con las nuevas adicciones. Se puede hablar de adicción en todos aquellos casos en los que la afición interfiere en la vida diaria, o cuando se practica esa afición para no pasarlo mal en vez de para pasarlo bien.

Entre las señales de alerta que pueden indicarnos una adicción destacan las siguientes:
? Pérdida de tiempo de estudio, con o sin malos resultados académicos.
? Deterioro o menor dedicación a las relaciones interpersonales y a otras actividades de ocio.
? Incremento de las conductas que implican agresividad.
? Sufrir ansiedad, irritabilidad, incluso malestar físico en caso de no poder utilizar el objeto de la adicción.
Adoptar actitudes preventivas resulta muy importante, pero en caso de sospechar que pudiera existir una adicción, se debe buscar ayuda profesional especializada.

Recomendaciones indispensables:
1. Potenciar en nuestros hijos actividades de ocio saludable (deporte, lectura, manualidades, actividades al aire libre, etc.)
2. Establecer con ellos una relación de confianza que nos permita hablar y dialogar de forma sincera y abierta.
3. Controlar los tiempos de uso de las tecnologías.
4. Tener en cuenta la importancia de nuestro ejemplo. Nuestros hijos nos tienen como modelos y tienden a imitar nuestras propias conductas ¿cómo insistirles en no abusar del ordenador si nosotros pasamos demasiadas horas frente al mismo?
5. Ayudarles a desarrollar buenas habilidades sociales que les permitan el desarrollo de sanas relaciones interpersonales.

Recomendaciones para prevenir la adicción al INTERNET:
1. Romper con las rutinas de conexión: si el menor enciende el ordenador nada mas levantarse para comprobar su correo electrónico, debemos indicar un nuevo horario y usar señales y alarmas que le indiquen al adolescente que ha pasado su tiempo y debe de desconectarse.
2. Ayudar al menor a elaborar un horario realista dentro del cual se contemple no solo el tiempo dedicado a navegar, sino también otras actividades como el estudio… Enseñarle al menor la capacidad formativa de la red, incluyendo Internet como una herramienta de ayuda al estudio y a la formación.
3. Instalar filtros de contenido que impidan a los menores el acceso a páginas con contenido no adecuado.

Recomendaciones para prevenir la adicción a la TELEFONÍA MÓVIL:
1 . Retrasar al máximo la edad de posesión del móvil.
2. Hacer que los menores entiendan el valor económico de las llamadas.
3. Pactar el modelo de móvil: buscar uno adecuado para su edad.
4. Facilitar la toma de conciencia del tiempo que pasan hablando y mandando mensajes.
5. Delimitar los espacios de uso.
  
Recomendaciones para prevenir la adicción a los VIDEOJUEGOS:
1. Poner la consola o el ordenador en un espacio común, de este modo, facilitamos la interacción con los padres y la posibilidad de que estos “controlen” indirectamente cómo, cuándo y con quien se juega.
2. Jugar con ellos, compartir emociones y transmitiendo de esta forma nuestro punto de vista. Limitar el tiempo dedicado a jugar.
3. Pactar con ellos la duración del juego y hacerles conscientes del tiempo que pasan jugando.
4. Informarse del nivel de violencia, la edad mínima y las habilidades requeridas por el videojuego, antes de comprarlo.

Recomendaciones para prevenir la adicción a la TELEVISIÓN:
1. Poner la televisión en un espacio común de la casa.
2. Evitar que los menores tengan su propio aparato en su habitación.
3. Dedicar tiempo a ver la televisión con nuestros hijos y hablar con ellos acerca de lo que se está  viendo, ayudándoles, de este modo, a reflexionar acerca de los contenidos.
4. Evitar mantenerla encendida de forma permanente, aunque no se le esté prestando atención.
5. Ver la televisión con un objetivo concreto (por ejemplo: una serie determinada), no “ver por ver”.
6. No utilizar la televisión mientras se está comiendo. Aprovechar estos momentos para el diálogo familiar.