El bullying o acoso escolar

El bullying o acoso escolar

QUÉ ES EL BULLYING?
Este anglicismo hace referencia al acoso escolar y toda forma de maltrato físico, verbal o psicológico que tiene lugar entre niños y niñas en edad escolar de forma reiterada y a lo largo del tiempo.

Bullying es agredir o humillar a otra persona, mediante insultos, burlas, divulgando rumores falsos, agresiones físicas o hacer el vacío a alguien de forma intencionada. Este acoso se puede hacer en persona, por escrito, a través de las redes sociales, etc.
Generalmente el acoso escolar afecta a niños y niñas de entre 12 y 15 años, a pesar de que se puede dar obviamente en otro sedats inferiores o superiores.

El acosador asedia a la víctima en los lavabos, a los pasillos, al comedor, en el patio, etc., reservando sus acciones cuando los adultos no están presentes. 
El bullying es una de las principales preocupaciones entre los padres respeto sus hijos, por lo cual estos tienen que estar muy alerta de los signos de alerta que pueden indicar que el adolescente está siendo víctima de acoso a la escuela tales cómo:
– El adolescente tiene miedo de ir a la escuela y pone excusas para faltar en la escuela o inventa enfermedades que no sufre.
– Tiene cambios de humor mucho bruscos.
– Bajo rendimiento escolar que se da de golpe sin ninguna razón aparente.
– Negativa a explicar nada de su día a día en la escuela.
Este tipo de violencia entre iguales tiene efectos negativos en la salud física, el bienestar emocional y el rendimiento académico de los niños, especialmente si esta violencia se repite en el tiempo o se severa.
En España, el bullying afecta al 2% de los niños y jóvenes de forma repetida y constando, mientras que el 6% lo sufre de forma esporádica. De hecho, existen estadísticas que indican que el 49% de los estudiantes a nuestro país dicen haber sido insultados o criticados por compañeros alguna vez y el 14% reconocen haber agredido físicamente alguna vez algún compañero de la escuela.

El bullying acaba afectando negativamente en la autoestima de las víctimas y fomenta la sensación de miedo y de indefensión que acaban haciendo imposible una relación normal y establo con el resto de compañeros. Todo esto puede acabar provocando una situación de aislamiento que puede conducir en los casos más graves en la aparición de una depresión que puede traer a su tiempo al suicidio 
A La Unión Europea, en 2014, el acoso escolar y lo maltrato a niños y jóvenes superó los 24 millones de casos de los que se calcula que unos 200.000 se acabaron suicidando por este motivo.. 
No se una broma o un juego, es del todo inaceptable.

SEÑALES DE ALARMA
Hay muchas señales que nos pueden alertar que nuestro hijo está sufriendo acoso a la escuela o bien al contrario, que está asediando otros niños.

Generalmente los niños no explican que son víctimas de bullying a sus padres o maestros por varias razones como las que citamos a continuación:
1) El niño tiene miedo de decirlo por miedo a tener más represalias del niño que lo está asediando.
2) El niño tiene miedo de ser visto como una persona débil y pretende solucionar el problema por él mismo para sentir que tienen el control de la situación.
3) El acoso puede ser una experiencia humillando, y a menudo el niño no quiere que los padres o los maestros sepan que se llama sobre ellos, ya sea cierto o falso.
4) Los niños víctima de bullying pueden acabar aislándose hasta el punto de creer erróneamente que no importa a nadie o que nadie los podrá comprender.

Reconocer estas señales es el paso principal para poder adoptar las medidas necesarias contra el acoso escolar.

Señales que indican que un niño es víctima de bullying 
1. La presencia de lesiones inexplicables.
2. El niño pierde ropa, libros, el teléfono, las claves y otras pertenencias o bien las puerta deterioradas.
3. Dolores de cabeza, dolores de estómago y mareos frecuentes, o empieza a fingir que tiene enfermedades para evitar ir a la escuela.
4. Pesadillas frecuentes y dificultades para dormir.
5. Cambios en los hábitos alimentarios.
6. Pérdida del interés por las tareas escolares.
7. Pérdida repentina de amistades.
8. Sentimientos de baja autoestima.
9. Sentimientos depresivos y verbalitzacions que se quiere morir o suicidar. 

Señales que indican cuando un hijo está asediando otros niños
1. Se involucra en peleas físicas o verbales a menudo.
2. Tiene amigos que asedian otros niños.
3. Comportamiento cada vez más agresivo y dominante.
4. A menudo es castigado en la escuela por mal comportamiento.
5. Tiene dinero o propiedades nuevas sin ninguna explicación lógica.
6. No acepta su responsabilidad por sus acciones.
7. Culpa a los otros de sus problemas.
8. Es cada vez más competitivo y se preocupa por su reputación y popularidad.

CARACTERÍSTICAS DE LA VÍCTIMA DE ACOSO ESCOLAR
Acostumbran a ser niños que no tienen recursos o habilidades para reaccionar, son poco sociables, son sensibles y frágiles y no se saben defender de los ataques porque sienten vergüenza o porque se sienten inferiores a los otros, con escasa autoestima. Las constantes amenazas y agresiones deterioran cada vez más su frágil autoestima llegando a deprimirse profundamente en los casos más graves.
A nivel de personalidad acostumbran a tener una personalidad insegura y con baja autoestima. Presentan altos niveles de ansiedad, son débiles, sumisos, introvertidos, tímidos, con dificultades de relación y de habilidades sociales, inmadurs para su edad. 
Toda la agresividad que sufren los provoca trastornos psicológicos e intentan escapar de la agresión protegiéndose con enfermedades imaginarias o somatitzacions. Se muestran agresivos con sus padres o maestros por la propia frustración que sienten por la situación que injustamente viven.
A nivel social acostumbran a ser niños que los cuesta hacer amigos y que cuando lo hacen generan una fuerte dependencia emocional que los causa una gran vulnerabilidad social y los predispone a la sumisión por parte del agresor. A menudo tienen una escasa red social y se encuentran bastante aislados.

CARACTERÍSTICAS DEL ACOSADOR
Los assetjadors molestan a los más pequeños o a los más indefensos o vulnerables. Eligen como víctimas aquellos que son diferentes, que son de otra raza, de otra clase social o que no utilizan la ropa que está de moda. Agreden también aquellos que son menos habilidosos a nivel físico o que tienen sobrepeso, o incluso se ponen con los más estudiosos o los más tímidos.
El assetjador acostumbra a tener un comportamiento provocador y intimidatori permanentemente. Es muy agresivo en su estilo de comunicación y en su estilo de resolución de problemas. Presenta muchas dificultades para ser empático por el que no se sabe poner a la piel del otro y sóviet provienen de familias desestructuradas y/o con carències afectivas importantes. A menudo los gusta sentir la sensación de poder porque generalmente tienen una autoestima muy frágil que necesitan reforzar a través de someter y dominar a los otros.
Si a una dinámica familiar competitiva o basada en la comparación con el otro se le añade el hecho que el niño tiene una baja autoestima, pueden aparecer las complicaciones. Una baja autoestima junto con una tendencia del niño a responder de forma agresiva cuando se siendo atacado el resultado es un niño assetjador que minusvalora y desprecia a los otros. es importantísimo, en lugar de comparar al hijo con otros niños, potenciar sus punto fuertes porque se sienta más capaz de lograr retos y dificultades.

CONSEJOS PARA PADRES Y MADRES
Para ayudar a los padres y madres a detectar un posible caso de acoso hacia sus hijos y a ayudarlos a superarlo, estos son algunos de los consejos que pueden seguir:
1- Observar al niño o la niña. Procurar estar pendientes de los cambios de humor y de comportamiento, la motivación por los el estudio, frecuentes enfermedades leves como dolor de estómago o dolores de cabeza.
2- Escuchar y dialogar con ellos. Los niños y las niñas casi nunca mienten en estos temas. Es importante escuchar el que ha vivido y cómo se siendo, sin juzgarlo.
3- Mantener la calma. Es importante estar sereno y adoptar una actitud de comprensión y atención, transmitiendo seguridad y tranquilo•litat.
4- Decirle que no es culpable de nada. Todas las personas tenemos derecho a ser protegidas contra cualquier forma de violencia y a ser tratados con respeto.
5- Reforzar su autoestima. Ayudarlos a reconocer sus capacidades, habilidades y el gran esfuerzo que ha hecho al haber pedido ayuda.
6- Comunicar la situación en la escuela. Es importante que el centro escolar conozca la situación y mantenga una comunicación continua y de col•laboració con ellos.
7- Darlos la oportunidad de ampliar su grupo de amigos y amigas. Las actividades fuera del centro escolar le dan la oportunidad para relacionarse con otros chicos y chicas de su edad.
8- Mantener una buena comunicación basada en la confianza. Esto facilitará que acuda a tú en caso de recibir algún mensaje que le provoque malestar o incomodidad.
9- Recomienda al hijo o hija que no responda a las agresiones y en caso de sospechar que se está dando una situación de ciberassetjament, tratar de guardar los mensajes como prueba, de bloquear al remitente o de denunciar el caso.

QUÉ SE PUEDE HACER DESDE LA ESCUELA?
El mejor tratamiento por el bullying es la prevención, y por lo tanto se tiene que trabajar desde la escuela luego que se perciba la mínima señal de violencia por parte de algún alumno.
Hay que tener en cuenta los 3 elementos que intervienen en el acoso escolar:
1) El a
2) El asediado
3) El espectador pasivo

Hay que inculcar a los niños y jóvenes valores relacionados con la igualdad, la solidaridad y el respeto y rechazar
activamente el racismo y el sexismo y las diferencias.

Fomentar la amistad y la integración social, pues protegen contra el acoso, mejoran
la calidad de vida escolar y permiten desarrollar unas habilidades sociales efectivas.
FASES EN EL AFRONTAMIENTO DEL BULLYING EN LAS ESCUELAS
1- DETECTAR
Puede ser difícil tanto por padres como por profesores, pues se acostumbra a dar fuera de la presencia de los adultos.
Dirección y maestras tienen que identificar las zonas, los lugares y las situaciones de riesgo como el patio, los vestuarios, pasillos, etc., y observar entre clases y a la hora de descanso el comportamiento de los alumnos los unos con los otros.
Hay que tener estructuras en el centro educativo donde expresar denuncias o reclamaciones como un buzón de sugerencias.

2- EVALUAR NECESIDADES Y RECURSOS
Hay que identificar a los alumnos involucrados y valorar sus necesidades y los recursos de los que se dispone a nivel de la propia escuela, de la familia y de la red social del alumno afectado.

3- ACTUAR
CON LA VÍCTIMA
Hay que proteger la víctima durante todo el proceso de intervención, evitando hablar del tema públicamente si esto lo tiene que hacer sentirse todavía más humillada o avergonzada y protegerla de posibles situaciones de riesgo, aumentando la supervisión y vigilancia por parte de adultos en momentos y lugares de riesgo, creando grupos de compañeros solidarios que estén formados previamente y puedan acompañar la víctima en los momentos de mayor riesgo.
Hay que fomentar la comunicación y expresión de sentimientos de la víctima con adultos y con iguales y desarrollar programas de habilidades sociales fomentando la asertividad y la defensa de los derechos básicos.

CON El AGRESOR
Hay que asegurarse que el agresor recibe la ayuda que necesita, pues las agresiones pueden ser el resultado de una carencia a nivel de habilidades sociales o a carències afectivas que manifiestan a través d ele sumisión a los otros.
Hay que asegurarse que el agresor entiende que su comportamiento es incorrecto y causa grande dolor a la víctima y qué son los límites que no se pueden sobrepasar de ninguna forma. Es imprescindible trabajar la empatía y hacer un entrenamiento en habilidades sociales (asertividad).
Utilizar técnicas de modificación de conducta como instaurar consecuencias negativas de sus malos actos, pérdida de actividades gratificantes como hacer excursiones o ir de colonias, etc.

CON LOS ESPECTADORES
Hay que definir claramente el papel que tiene ser espectador pasivo de estas situaciones y enseñarlos a diferenciar entre ser empático y ser solidario ante la injusticia o ser un xivato y enseñarlos a pedir ayuda informando sobre la posibilidad de denunciar agresiones garantizando la confidencialidad.

PADRES
Hace falta que los padres analicen la situación de forma objetiva sin minimizar los hechos ni sobredimensionar las consecuencias.
Hace falta que los padres fomenten el diálogo permanente pares-hijos. Los hijos tienen que poder confiar en los padres y tienen que sentir que los padres los escucharán sin juzgarlos y menos todavía, sin regañarlos. La boy escout activa facilitará la comunicación.
Es vital que los padres y la escuela estén en permanente comunicación para coordinar adecuadamente las intervenciones.

UNO MISMO
Hay que eliminar el silencio y hablar con los padres, los maestros o algún adulto de confianza. Hay que poner en marcha las medidas necesarias para protegerse de las agresiones.
Hay que expresar como te sientes, qué te está pasando, tus inquietudes o miedos y no olvidar nunca que vales tanto como los demés y por lo tanto no tienes que permitir que nadie te agreda de ninguna forma.

CRISTINA MARTÍNEZ VIANADirectora y PsicólogaGabinet Psicològic Mataró