Los seres humanos estamos compuestos de un entramado de sensaciones, pensamientos y emociones increíblemente amplios, y en ocasiones complejos. Entre ellos, el echar de menos, nostalgia o melancolía, resulta uno de los más frecuentes, y sin ser para nada patológico, en ocasiones puede resultarnos difícil de gestionar y ocasionarnos cierto malestar. Por ello, conviene recordar de dónde viene este fenómeno, por qué y cuándo se produce, y cómo gestionarlo en caso de suponer una limitación para nuestro día a día. 

Así pues, hablamos de un sentimiento que surge cuando recordamos algún aspecto positivo del pasado, siendo este reciente o lejano. Se trata de una sensación universal que todos nosotros experimentamos. Refleja el vacío que en ocasiones sentimos, habitualmente asociado a personas, rememorando ciertos momentos agradables con ella/s. A pesar de ello, no solamente se asocia a éstas, sino que habitualmente aparece vinculado a momentos, lugares e incluso a objetos. De esta forma, por simple o insignificante que parezca, si hemos disfrutado de algo en concreto, y sobretodo si hemos establecido un fuerte vínculo, su recuerdo puede evocarnos esta emoción. Además, resulta interesante tener en cuenta que puede ocurrir tanto de manera consciente como inconsciente, de tal forma que tengamos la sensación de no estar gozando de igual manera de algo que en alguna otra ocasión sí lo hizo. En este sentido, es importante preguntarnos qué es lo que nos está haciendo sentir de esta forma, lo cual puede permitirnos identificar aquello que realmente añoramos. 

En cuanto a las explicaciones que se han manejado para justificar la aparición de este fenómeno, encontramos diferentes propuestas; por ejemplo, cuando hemos pasado por un momento muy positivo o agradable y volvemos a la rutina, sea esta trabajo o simplemente al día a día, el contraste puede producir que queramos por un tiempo, sentirnos como antes. Por otro lado, el pasar por ciertos momentos negativos también puede precipitar que vayamos al pasado a recoger sensaciones positivas. En este sentido, el duelo puede jugar aquí un papel importante; el hecho de perder a alguien o algo automáticamente desemboca ciertas imágenes relacionadas. Todo ello pero, vinculado a la inversión emocional que hemos hecho por aquello que estamos recordando ahora, entendiendo que cuanto más acentuada y prolongada haya sido, más probable es que aparezca este sentimiento. Por último, también se ha relacionado con el hecho de estar descontento o infeliz con la vida actual, provocando que nos anclemos en algún punto del pasado.

Este último aspecto es de los más peligrosos, pudiendo precipitar la aparición de patologías como depresión. Así, en esta y otras patologías, una de las principales características es la preocupación constante por hechos del pasado, con sentimientos de culpa y tristeza por cosas que aparentemente deberían haberse hecho de otra manera, o que no deberían haber pasado. Por todo ello, algunas de las estrategias que pueden resultar útiles para manejar la añoranza son: 

  • Normalizar: A veces se nos puede olvidar, pero echar de menos es un sentimiento universal y más que común. Si no interfiere con nuestro día a día se considera incluso sano, ya que supone una muestra del vínculo que creamos con un estímulo específico.

  • Potenciar el presente: Si somos capaces de disfrutar, vivir y exprimir nuestros días como si fuera el último, podemos conseguir que los sentimientos que se basan más en el antes que en el ahora, se vayan reduciendo. Dentro de nuestras rutinas debemos intentar fortalecer todo aquello que vamos experimentando.

  • Aceptar los momentos: Cada etapa, cada situación tiene su momento. No es fácil aceptar que esto sea así, por lo que es importante mentalizarnos de que las cosas pasan, y de que es más que probable que incluso hayan momentos mejores. Algo así como “lo mejor está por venir”, sin menospreciar lo que ya hemos conseguido y vivido.

Junto a estas, existen diferentes mecanismos que pueden ayudarnos a comprender y manejar mejor esta emoción. Si te ha interesado el tema, o quieres recibir información sobre algún otro asunto que consideres importante para ti o para cualquier otra persona, ponte en contacto con nuestro centro, situado en Mataró. Nuestros profesionales de Psicología estarán encantados de atenderte. 

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