La inteligencia emocional

La inteligencia emocional

QUÉ ES LA INTELIGENCIA EMOCIONAL?

Inteligencia emocional es un concepto que definieron los psicólogos Salovey y Mayer en 1990 como “la capacidad de supervisar los sentimientos y las emociones de un mismo y de los otros, de discriminar entre ellos y utilizar esta información para dirigir los propios pensamientos y acciones.”.

No es hasta el año 1998 que el psicólogo y periodista Daniel Goleman, con su libro “Inteligencia emocional” que destaca el papel que tiene la inteligencia emocional por encima del cociente intelectual para lograr el éxito tanto profesional como personal.

La Inteligencia emocional incluye 4 habilidades que están interrelacionadas:

1- PERCEPCIÓN EMOCIONAL: La habilidad para percibir, identificar, valorar y expresar emociones. Incluye la capacidad o la habilidad de expresar las emociones adecuadamente .

2- FACILITACIÓN EMOCIONAL DEL PENSAMIENTO: Las emociones experimentadas hacen de señal que influye directamente en el pensamiento, puesto que dirigen la atención a la información relevante. Un claro ejemplo sería que el bienestar favorece la creatividad.

3- COMPRENSIÓN EMOCIONAL: La habilidad de comprender y analizar las emociones utilizando el conocimiento emocional. Las señales emocionales en las relaciones interpersonales son ententes. La persona es capaz de comprender y razonar sobre las emociones para poderlas interpretar y se tienen pues habilidades para comprender sentimientos complejos como por expemple el amor y el odio que se puede sentir por un ser querido cuando se tiene un conflicto.

4- REGULACIÓN EMOCIONAL: Es la habilidad de tener pensamientos que promuevan el crecimiento emocional, intelectual y personal para hacer posible la regulación de las emociones a las situaciones de la vida cotidiana. Es la capacidad también de regular las emociones propias y las de los otros y de disminuir las emociones negativas y potenciar las positivas.

La inteligencia emocional, pues, sería la capacidad que tiene una persona para gestionar, comprender, seleccionar y trabajar sus emociones y las de los otros con eficiencia y generando resultados positivos.

Hay personas que se enfadan con frecuencia, que se impacientan a menudo o que están tristes la mayor parte del tiempo. Este son claros ejemplos de personas con poca Inteligencia emocional.

Por el contrario, aquellas personas que se conocen bien a sí mismas, con sus defectos y sus virtudes, que reflexionan y piensan antes de actuar, que expresa el que piensa en todo momento el que piensa y el que siendo sin agredir a los otros, que da la importancia justa y necesaria a las cosas para que no lo afecten negativamente y que sabe relativitzar esta sería una persona con una muy buena intel•ligència emocional.

CARACTERÍSTICAS DE UNA PERSONA CON BUENA INTELIGENCIA EMOCIONAL

1- Es reflexivo y piensa antes de actuar. Esto significa que la razón y la emoción van de la mano en todo momento.

2- Tiene empatía. Puede entender, respeta y gestiona las emociones de los demés porque es capaz de ponerse “a la piel del otro”. Esto hace que la gente que nos rodea esté a gusto a nuestro lado.

3- Sabe elegir las emociones adecuadas a cada situación para que su comportamiento sea el óptimo. Si ante un mal comportamiento por parte de la pareja nos enfadamos y empezamos a discutir, estamos eligiendo mal las emociones. Si al contrario elegimos estar tranquilos y expresar con cordialidad el que nos ha molestado, daremos la oportunidad a la pareja de que rectifique, se disculpe y posiblemente conseguiremos que no se vuelva a comportar del mismo modo en el futuro. No es cuestión de ceder o dejarlo pasar, sino de gestionar la situación de forma eficiente.

4- Conoce bien las emociones negativers y lkes sabe gestionar adecuadamente, sobre todo las que tienen relación con la rabia, la tristeza, la ansiedad y la frustración.

5- Sabe vivir la vida con elevados niveles de motivación y optimismo y sabe sacar el aprendizaje positivo de las adversidades que vive.

6- Es feliz y vive en paz. El que determina la felicidad es el sentir constantemente emociones positivas. Si las emociones son positivas, la vida es positiva.

7- Sabe adaptarse a cada situación, problema y adversidad con optimismo y eficiencia. No se siendo abatido ante las dificultades.

Del mismo modo que hay hábitos que tenemos a nuestra vida para tener una vida más saludable como hacer deporte o cuidar la alimentación, podemos tener una serie de hábitos que nos pueden hacer más inteligentes emocionalmente.

Cristina Martínez Viana
Psicóloga y Directora
Gabinet Psicològic Mataró