Europa alerta de 4 nuevas drogas que se han cobrado 137 vidas

Europa alerta de 4 nuevas drogas que se han cobrado 137 vidas

 
Se llaman MDPV, metoxetamina, AH-7921 y 25I-NBOME. En la calle se les conoce con apelativos más evocadores como «ola de marfil», «smile», «sales de baño» o «Special M». La Agencia Europea de Drogas acaba de lanzar una alerta tras detectar que ya han causado, al menos, 137 muertes y centenares de intoxicaciones que han requerido hospitalización. En España aún no se ha registrado ninguna víctima mortal pero todas, salvo una, están circulando por nuestro país, tras detectarlas en los últimos decomisos de la Guardia Civil.

Las cuatro son drogas sintéticas, sustancias al alza en todo el mundo que tienen en internet la ventana perfecta para darse a conocer y comercializarse. Los traficantes tienen además una ventaja sobre la policía: muchas de ellas son legales. Desde que una de estas nuevas drogas aparece en el mercado, se detecta como sustancia peligrosa y se declara ilegal en toda Europa «puede transcurrir año y medio», lamenta Rosario Sendino, consejera técnica del Plan Nacional Sobre Drogas (PNSD). La maquinaria burocrática es muy lenta y, mientras, los traficantes pueden fabricar, distribuir y vender sin el riesgo de sufrir penas de prisión.

Riesgos impredecibles

Europa ha puesto en marcha su maquinaria para prohibir estas cuatro últimas drogas detectadas. Antes debe comprobar si están produciendo daños y si son sustancias que además se utilizan legalmente en la fabricación de medicamentos o productos industriales «porque si se prohíben se interrumpiría su fabricación», explica Sendino. «No es el caso de estas últimas cuatro drogas detectadas por lo que confiamos en que el proceso sea rápido y se puedan ilegalizar, aunque eso no evita que los fabricantes introduzcan un pequeño cambio en su sustancia para sacar una nueva al mercado», insiste.
Y mientras estas sustancias se venden como la alternativa legal a la ketamina o al LSD. Ese es el peligro, según la experta del Ministerio de Sanidad: «A los chicos se les transmite que están consumiendo algo legal y lo asocian con algo no nocivo. Pero consumen una sustancia de origen y composición desconocida, al igual que sus efectos».