La activación conductual (AC)

La activación conductual (AC)

En alguna ocasión de nuestra vida nos hemos sentido tristes, desesperanzados, sin ganas de nada, abatidos. Esta sensación es totalmente normal, aparte de habitual, y formará parte casi de un modo totalmente seguro de nuestro ciclo vital. La aparición de estas emociones depende tanto de factores externos o ambientales como problemas familiares, laborales y/o sociales, como de componentes o variables internas.Una de las principales características de este estado, y la cual tiende a aflorar de manera casi inmediata, es la inacción o falta de actividad. A su vez, esta inactividad lleva a que el estado de ánimo y los pensamientos empeoren, lo cual dificulta la acción, generándose un círculo vicioso. En lenguaje coloquial, este es un componente crucial para decir que una persona “está deprimida”: le cuesta cumplir con sus obligaciones, pasa mucho tiempo encerrada, no parece disfrutar de ninguna actividad, etc.Teniendo en cuenta esto, uno de los tratamientos que ha demostrado más eficacia para la sintomatología depresiva en los últimos años es la Activación Conductual (AC). Ésta se encara principalmente a “activar” a la persona, es decir, utilizando principios de aprendizaje y refuerzo procura potenciar la realización de actividades que le resulten placenteras, importantes, o que le brinden una sensación de dominio sobre su vida, rompiendo así el circuito “tristeza-inacción-tristeza-inacción”.Por medio de la AC se identifican patrones evitativos que pueden estar manteniendo el estado de ánimo depresivo y se incrementa la presencia de actividades placenteras o productivas que pueden proveer refuerzo positivo, con la subsecuente mejora en el estado de ánimo. En este sentido se encara hacia el aumento de actividades que permitan acceder a fuentes de recompensa en la vida de las personas, así como solucionar problemas; por lo tanto, aquellas actividades de evitación y escape, que se mantienen por refuerzo negativo, son antagónicas con los objetivos de activación.Son muchos los problemas que comparten la inactividad; el estar deprimido o triste puede aparecer tanto en trastornos depresivos, ansiosos, alimentarios, etc. como en problemáticas en principio más leves como pueden ser problemas de sueño, de autoestima o déficits en habilidades sociales. Por lo tanto, esta técnica o tipo de intervención puede facilitar o promover una mayor eficacia en el tratamiento de muchos de los problemas que conforman nuestra sociedad.De esta forma, la AC es tratamiento sencillo y autónomo cuyos principios pueden ser integrados fácilmente en otros enfoques que ya son utilizados por los terapeutas. Si deseas recibir una intervención especializada e individualizada para dificultades que consideres que puedan englobar las características comentadas, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. En nuestro centro de psicología de Mataró procuraremos ayudarte a través de la interrelación entre el conocimiento científico existente y de nuestra experiencia clínica.