La importancia de la simpatía

La importancia de la simpatía

LA IMPORTANCIA DE LA SIMPATÍA EN NUESTRAS VIDAS
Se define la simpatía como la capacidad de percibir y sentir directamente, de manera que se experimenta cómo siente las emociones otra persona. La simpatía implica afinidad, inclinación mutua y amabilidad.
Pudiera parecer que las personas tímidas son antipáticas. La timidez puede tener su raíz en un excesivo proteccionismo en la infancia, en algún defecto o limitación —habitualmente con poca trascendencia objetiva— mal asumida, o en una educación que no ha logrado contrarrestar suficientemente el amor propio… y a veces responde directamente a la timidez de los propios padres.
Vencer la timidez no es cosa de un día. Es una batalla difícil en la que no hay que perder la esperanza y en la que también hay que saber perder con deportividad, perdonarse a uno mismo, darse la mano y tirar otra vez hacia delante. Para empezar, hay que renunciar seriamente a encerrarse en los recuerdos o imaginaciones de las horas felices, porque los tímidos casi siempre mezclan sus miedos con la satisfacción casi continua de ese deseo de replegarse al calor de la propia soledad.
La simpatía va de la mano del éxito en la vida. De hecho, muchas personas creen que la simpatía es una cualidad natural, pero en realidad como casi todas las cualidades, hay algunas personas que están más predispuestas genéticamente pero otras pueden adquirir algunos rasgos de personalidad con la experiencia.
Se sabe que las personas simpáticas tienen más éxito en una entrevista de trabajo porque causan una imagen de agrado en el interlocutor.
Un estudio que ha sido realizado por la Univesidad de Massachusetts en el que participaron 133 gerentes y responsables de selección de personal concluyeron que un argumento dado por una persona agradable y simpática es aceptado con más facilidad por parte del seleccionador de recursos humanos incluso en el caso de estar en desacuerdo con esa idea. La simpatía de una persona también genera más confianza.
ALGUNAS IDEAS PARA SER MÁS SIMPÁTICO
¿Qué es lo que hace a una persona más popular o simpática? Hay rasgos que aparecen constantemente en las personas que son reconocidas como populares, y los que incorporan estas características a su vida cotidiana pueden verse a sí mismos teniendo más éxito.
ESCUCHAR
Escuchar y hacer preguntas es fundamental para caer bien. No seremos simpáticos si antes de saber lo que opina ya estamos contestando según nuestra opinión. La empatía es clave. Ponernos en sus zapatos para poder entablar una conversación realmente exitosa.
OLVIDATE DEL TELÉFONO
Cuando estás con alguien apaga en móvil y deja de lado Internet, Whatsapp… Céntrate en la persona que tienes en frente y no pierdas tiempo con tus contactos cibernéticos. Si estás pendiente de una llamada importante o urgente, coméntalo y te apartas un momento.
SER GENUINO Y NO DISFRAZARSE
Ser genuino y honesto es básico para ser una persona muy simpática, porque a nadie le gusta la gente falsa. Las personas se acercan a aquellos que sienten que son genuinos, porque sienten que pueden confiar en ellos.
Piensa que es complicado que alguien a quien no conoces te caiga bien y nos haga sentir cómodos. Los disfraces no ayudan nunca; intentar imitar no nos ayudará nunca.
NO TENER PREJUICIOS
Deja fuera los prejuicios. Las personas de mentalidad abierta siempre suelen ser interesantes para los demás. Piénsalo de este modo: ¿Quién quiere tener una conversación con una persona de mente cerrada que ya tiene una opinión sobre algo, inclusive antes de escucharlo?
Aprende a mirar el mundo con los ojos de las demás personas para así eliminar tus prejuicios. No hace falta que creas en ello o lo apruebes, pero sí que entiendas a los demás y los respetes. La tolerancia es la clave.
Así que recuerda, respeta, mira con los ojos del otro y abandona cualquier prejuicio por el tiempo que sea suficiente para poder conectarte con otros.
NO BUSCAR LA ATENCIÓN
Las personas suelen rechazar a aquellas otras personas que están constantemente en la búsqueda de atención o demasiado extrovertidas. Los clásicos graciosillos no suelen caer especialmente bien como tampoco los que tienen un ego enorme que crea sombra a los demás. Cuando hablas de una forma amable, confiada y concisa, las personas te prestarán mayor atención y podrás ser mucho más persuasivas e inclusive contagiar tu actitud con rapidez.
CUIDAR LA COMUNICACIÓN NO VERBAL
Según varios estudios la comunicación NO verbal es más del 50% de nuestra comunicación. Su buen uso es tan importante como la utilización de unas buenas palabras.
CUIDAR LA PRIMERA IMPRESIÓN
Según varios estudios, durante los primeros 7 segundos en que alguien nos ve, ya se forma una primera impresión sobre nosotros. Impresión que deberemos mantener o mejorar según sea el caso. Durante el resto de la conversación esas personas estarán internamente buscando justificar esa primera impresión que tuvieron sobre tu persona. Como nos vestimos es clave; también cuidar nuestro aspecto físico e higiene.
SALUDAR POR SU NOMBRE
El nombre es una parte esencial de las personas y puede ser muy poderoso cuando lo utilizamos. Llama por su nombre a la personas. No utilices solamente el nombre de una persona para saludarlo, sino que también deberías utilizarlo en algunos momentos de la conversación para que la otra parte se sienta a gusto y también para que retome y mantenga la atención durante la charla. Si tienes problemas para recordar nombres, trata de invertir un mayor tiempo con esa persona para reconocer su rostro y así buscar asociarlo al nombre hasta que lo recuerdes.
SABER ABRIRSE
Trata de no compartir temas personales o delicados rápidamente ya que esto podría dejar el mensaje de que eres una persona problemática o quejosa. Las personas altamente simpáticas permiten que las otras personas lo vayan guiando hasta reconocer cuándo es el momento correcto para abrirse y tocar este tipo de temas.
Y SOBRE TODO… SIEMPRE CON UNA SONRISA
La sonrisa es la clave del carisma y de la simpatía.