La importancia de saber decir “No”

Entre todas las habilidades sociales que poseemos, es quizás la asertividad una de las más potentes, importantes y estudiadas. Ésta, se puede definir como la capacidad para exponer y defender nuestros derechos y pensamientos, haciéndolo de una forma empática y educada, y sin vulnerar los de los demás. Entre ellas, expresar nuestra opinión, decir lo que sentimos, elegir entre diferentes opciones, o el tomar decisiones, se alzan como algunas de las conductas asertivas más entrenadas. Junto a estas, el saber decir “no” cobra especial relevancia.

 

Las dificultades para expresar esta palabra o para simplemente oponernos a algo, pueden estar relacionadas por una parte con miedos; miedo a que se genere un conflicto, a hacer sentir mal al otro, a que se vea perjudicada nuestra imagen… Aunque también puede vincularse con una incapacidad para detectar lo que realmente deseamos, opinamos o sentimos. Este último aspecto puede guardar estrecha relación con el hecho de haber pecado, en muchas ocasiones, de anular nuestro punto de vista, lo cual ha podido hacer que finalmente perdiéramos la capacidad para autobservarnos y detectar aquello que realmente queremos. Todo ello, como podemos imaginar, precipita un deterioro significativo en la autoestima, pudiendo aparecer sentimientos de soledad, tristeza, o incluso rabia hacia nosotros mismos por no ser capaces de ponernos por delante. Problemas como la depresión y algunos trastornos de personalidad (p.ej., evitativo o dependiente), acostumbran a reflejar esta limitación. 

 

De esta forma, decir “no” implica una demostración de valentía, seguridad, y autoestima. Es el resultado de una personalidad sana y estable, y lo más importante, tal y como la hemos podido desaprender, podemos recuperarla cuidándonos a nosotros mismos, y poniéndola en práctica en diferentes situaciones. Como ejemplos, podemos encontrar los siguientes: No me gusta, gracias; gracias pero no es lo que deseo en este momento; preferiría tomar otra opción; respeto tu opinión pero no la comparto; me gustaría pensarlo; no quiero ser participe de esto; no, gracias; o simplemente, no.

 

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