Técnica de Proyección Temporal

Pasamos la mayor parte de nuestro tiempo pensando, y de esos pensamientos, un cantidad muy significativa gira en torno a preocupaciones. Algunas de ellas, tienen más intensidad, se encapsulan, o perduran más en el tiempo que otras. Habitualmente esto pasa cuando llevan asociadas estados emocionales intensos, y sobre todo, que nos generan malestar. Además, en muchas ocasiones acabamos descubriendo y evidenciando que nuestras preocupaciones no son tan importantes, y sobre todo, que ni mucho menos reflejan la realidad.

 

Cuando nos preocupamos de manera desmesurada, generando una reacción emocional en la misma línea, tenemos la sensación de que debemos actuar, en consecuencia, de manera igualmente desproporcionada. Esto genera un ciclo de malestar y principalmente de ansiedad. Por ello, son muchas las estrategias que se han diseñado para intervenir sobre mecanismos como este y muchos otros, característicos tanto de población con patologías concretas (p.ej., depresión), como personas con dificultades emocionales específicas.

 

La proyección temporal o salto en el tiempo es una técnica de imaginación creada por Lazarus (1971) que consiste en, cuando nos venga una imagen con alto contenido emocional, imaginar que se está produciendo en un momento temporal distinto, lo cual nos puede permitir ver que la magnitud e importancia que le damos en un momento determinado, seguramente no es la misma si nos focalizamos en un momento temporal diferente. Esto facilita que aparezcan sensaciones de bienestar y de relajación, junto con una percepción de mayor dominio sobre nuestras preocupaciones. De esta forma, podremos ser capaces de ver aquello que nos preocupa en exceso de una forma distinta, y le daremos realmente la importancia que merece, sin que de ello dependa nuestro estado emocional. 

 

Ser capaces de alejarnos de nuestro propio proceso de pensamiento, y permitirnos proyectarnos y plantearnos otras alternativas no resulta sencillo. Habitualmente entramos en espirales negativas, y el miedo y el malestar no nos permiten salir, ya que necesitamos cerciorarnos de que lo que nos perturba, no ocurre. Toda mejora, o cambio, implica un trabajo personal, un esfuerzo en el cual se producirán luchas y resistencias internas. Si persistimos, y confiamos en el proceso, podemos conseguir no solamente gestionar emocionalmente situaciones tanto personales como externas, sino aprender de nosotros mismos y de nuestro alrededor. 

 

Realizar un seguimiento psicoterapéutico nos permite adquirir o sacar a flote recursos internos que pueden verse plasmados en infinidad de situaciones. Supone un camino no solo hacia la resolución del malestar, sino hacia la autorrealización. Si tienes cualquier duda o crees que puede beneficiarte nuestra ayuda, te animamos a que contactes con nuestro equipo de psicólogos y psiquiatras situado en Mataró. Estaremos encantados de atenderte.