Foto de Helena Lopes en Pexels

Son muchos los estudios y las propuestas hechas en relación tanto a la definición y comprensión de las emociones, como a su papel en nuestras vidas. Paul Ekman, Izard, Plutchik o Tomkins son algunos de los teóricos que se han dedicado a su estudio y delimitación. Así, está claro que forman parte inevitable de nosotros mismos, y algunas ya se ha descubierto que aparecen muy pronto tras el nacimiento. Pero ¿qué función tienen? ¿Podemos hablar de mecanismos específicos para cada sentimiento?

En primer lugar, y a nivel general, existe acuerdo para decir que las emociones cumplen tres funciones generales:

  • Función adaptativa: Posibilitan el ajuste de la persona a las nuevas condiciones del entorno. Además, preparan al organismo para la acción, sea cual sea ésta. Por ello, podríamos decir que facilitan la supervivencia y el desenvolvernos en nuestro entorno.
  • Función social: También podemos entenderlas como una señal o forma de comunicarnos, y de esta manera modular o influir en la conducta de los demás. Nos ayudan a comprender tanto nuestro estado de ánimo como el de los otros, y de esta manera adecuarnos a las necesidades del momento.
  • Función motivacional: Tienen la capacidad de energizar al organismo, de potenciar o dirigir la conducta hacia algo o alguien. Cualquiera que sea el sentimiento que tengamos, facilitará que actuemos en una u otra dirección.

Junto a estas funciones más generales, se han propuesto algunas mucho más específicas para cada emoción: la sorpresa se ha relacionado con la exploración, el asco con el rechazo, el miedo con la protección, la alegría con la afiliación, la tristeza con la reintegración, y la ira con la autodefensa.

Conocer y detectar nuestras emociones nos puede permitir comprendernos mucho más. Si además potenciamos la aceptación, es posible llegar a tener un gran control sobre nosotros mismos. Podemos permitirnos abrirnos a la experiencia de sentir lo que nos pasa, sin juzgarnos y sin procurar taparlo, ya que de esta manera es posible que ayudemos a prevenir problemas o dificultades emocionales mayores (depresión, ansiedad…). 

Si deseas conocer más, o tienes cualquier duda, ponte en contacto con nuestro equipo de psicología, en Mataró. Estaremos encantados de atenderte.

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