Desde el Gabinet Psicològic Mataró te proponemos un ejercicio para mejorar tu autoestima. Si tienes problemas de autoestima, ponte en contacto con nosotros. Somos psicólogos especialistas en mejorar la autoestima en pocas sesiones.
La autoestima es una experiencia íntima, es lo que yo pienso y siento sobre mí mismo.Nuestra capacidad para desarrollar la autoestima es innata, ya que estamos dotados de pensamiento y tenemos derecho a esforzarnos por conseguir el bienestar propio.
¿Qué grado de autoestima crees que posees? ( Valora de 1 a 10) ¿Qué grado de autoestima crees que puedes conseguir? ( Valora de 1 a 10) Cada uno de nosotros buscamos la autoestima constantemente. Unas veces de forma adecuada, otras no. ¿Dónde buscas tú tu autoestima?o ( Haz 5 anotaciones breves) Imagínate ahora contemplando una foto tuya de la que te sientes satisfecho, reconoce con satisfacción los aspectos positivos. Escribe un slogan publicitario sobre ti mismo. Describe aquellos aspectos de tu persona que te desagradan. Revélaselos a una persona próxima. Dialogad sobre ellos y fijate si: Son percepciones propias, o es algo que los demás opinan de ti. Son determinantes o sólo son defectos comunes Si los conoces, qué puedes hacer para modificarlos Si no se pueden modificar, ¿qué actitud tomarás ya que debes convivir con ellos? Todos, en ocasiones, cometemos errores. Cuando cometas un error y te sientas mal, prémiate haciendo algo que te guste. No se trata de reforzar una conducta inapropiada, sino de reforzar tu sentido de dignidad personal a pesar de lo inapropiado de tu conducta. Házlo sobre todo si después del error te sientes inclinado a autorreprocharte. Describe alguna situación en la que no te perdonaste un error, explica cómo te sentiste Describe una situación en la que fuiste comprensivo contigo mismo después de haber cometido un error. Mírate en tu interior e identifica qué características de las aquí expuestas no posees. Anota los cambios que estás dispuesto/a a realizar para mejorar tu autoestima:
A) Te aprecias y te respetas como persona.B) Te aceptas a pesar de tus limitaciones. Tienes deseos de mejorar y te esfuerzas pero sin angustiarteC) Te quieres y aceptas tus pensamientos y sentimientos. Te miras con humor y con amorD) Te cuidas y atiendes tus necesidades reales, sean de carácter físico, psíquico, intelectual…E) Te conoces y vives dándote cuenta de tu mundo interiorF) Te relacionas con los demás y respetas a quienes te rodean.
Si ya has localizado aquellos aspectos personales que desearías adquirir o mejorar, y has anotado los cambios que estás dispuesto/a a realizar en términos generales, ahora debes concretar. Anota paso a paso la conducta a seguir y tus objetivos (recuerda que deben ser funcionales y concretos).
Cuando hablamos de acoso escolar o bullying estamos haciendo referencia al maltrato psicológico y a veces, también físico que sufren estudiantes de distintas edades por parte de otros compañeros con más frecuencia e incluso, en algunas ocasiones, se cuenta con la complicidad del profesor.
¿QUÉ ES?
El Bullying o acoso escolar es un problema creciente en las aulas que consiste en un maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado. El objetivo mayoritario del bullying es el de someter y asustar a las víctimas.
Hay diferentes tipos de acoso escolar, a veces puede darse uno de forma aislada pero en la mayoría de los casos suelen compaginarse y un mismo niño es víctima de varios tipos de acoso escolar. Hay varias clasificaciones:
Físico: Pegar Patadas, puñetazos, mordiscos, empujones, agresiones con objetos, etc. Se da con más frecuencia en primaria que en secundaria.Verbal: Poner motes, insultos, menosprecios en público, resaltar defectos físicos, usar el móvil para intimidar a la víctima, sacarle fotos mientras se le pega y ponerlas en Internet, etc. Es el más habitual.Psicológico: minan la autoestima del individuo y fomentan su sensación de temor.Social: pretende aislar al joven del resto del grupo y compañeros.Por otra parte, también encontraríamos otra clasificación que puede resultaros más concreta: bloqueo social, hostigamiento, manipulación, exclusión social, intimidación, agresiones, amenazas contra su integridad, coacción.
DATOS
En España el 1,6% de los niños y jóvenes sufren bullying de forma constante y un 5,7% lo vive de forma esporádica.Una encuesta del Instituto de la Juventud (INJUVE) eleva el porcentaje de víctimas de violencia física o psicológica habitual al 3% de los alumnos. A su vez, ésta revela que un 16% de niños y jóvenes encuestados reconoce haber participado en burlas o agresiones psicológicas a otros compañeros. El Defensor del pueblo señala que en un 5% los alumnos que reconoce que algún compañero le pega.El Instituto de Evaluación y Asesoramiento Educativo (IDEA), indica que un 49% de los estudiantes dice ser insultado o criticado en el colegio y que un 13,4% reconoce haber pegado a sus compañeros.
Perfiles de víctimas y agresores Acosado: Suele ser una persona solitaria, que siente vergüenza y culpa, aislado con muy pocos amigos ya que no es popular en el grupo, suele pasar desapercibido, se le considera tímido y temeroso, nervioso y preocupado, una persona que no sabe poner el límite.
Acosador: Es una persona agresiva, dominante, desconfianza y sin la capacidad de ponerse en el lugar de los demás, con poco control emocional y que necesita llamar la atención constantemente, no sabe resolver los conflictos sin violencia e incluso sigue la ley del ojo por ojo.
¿CÓMO SE PRODUCE?
El Bullying como cualquier acoso implica la repetición continuada de agresiones, burlas para aislar a la víctima y hacerla sentir mal consigo misma hasta el punto de no soportarse en su propia piel.
Suele estar provocado por un alumno que se apoya en un grupo contra la víctima que se encuentra en minoría e indefensa, en la mayoría de los casos es una persona que acaba quedándose sola o que los amigos / conocidos no suelen hacer nada ante las agresiones que sufre por miedo a que les ocurra lo mismo.
Como suele suceder con los acosos, éste se mantiene por la pasividad y la ignorancia de las personas que rodean tanto a la víctima como a los agresores.
En el acoso escolar o Bullying los agresores ven disminuida su capacidad de empatía, actúan sin ponerse en el lugar de la victima a la que atacan. Se produce una conducta inadaptada violenta de agresión y rabia hacia otra persona. En las personas que observando los acosos y la violencia hacia las víctimas no hacen nada se da una falta de sensibilidad, apatía y solidaridad, hoy es otro el acosado pero mañana puedes ser tú. ¡No te calles contra el acoso escolar pide ayuda!
Los siguientes consejos pueden ser de gran ayuda si estás lidiando con acoso verbal por tu cuenta.
Cuando sea posible, ignora al acosador. Ignorarlo puede ser útil, especialmente en casos de acoso que sólo ocurren una sola vez. Los acosadores quieren provocar una reacción en ti y con frecuencia pierden el interés si no les das la satisfacción de verte molesto.
Sugerencias para ignorar al acosador:
Aléjate cuando el acosador se acerca a ti. Trata de imaginar que te alejas de un amigo. Esto puede ser una forma de asegurarte de que tu lenguaje corporal (el que por lo general desconoces) no te delate mostrando que tienes miedo;
Concéntrate en otra cosa. Trata de pensar en lo que vas a hacer el próximo fin de semana, cuenta hasta 100, o planifica tu tarea;
Ten a mano un refrán o una declaración que puedes repetir en tu mente cuando el acosador se acerque, para así poder bloquear cualquier sentimiento de temor.
Construye un muro a tu alrededor. Puede ser útil construir un muro invisible a tu alrededor, visualizándolo en tu mente. De esta manera, cualquier abuso verbal simplemente rebota en la pared.
Utiliza la visualización. Los acosadores pueden ser bastante aterradores. Imaginar que esa persona se ve ridícula podría ayudarte a que sea menos problemática para ti. Por ejemplo, imagínate que la cabeza del acosador se encoge, o imagínate al acosador en su ropa interior.
Mantén una actitud positiva. Puede ser difícil recordar todas tus virtudes cuando alguien está haciendo todo lo posible para ser negativo. Trata de pensar en todas las cosas que haces bien, y recuerda que eres una persona valiosa. Pensar en lo mal que debe de estar sintiéndose el acosador también puede ayudarte a mantener una actitud positiva.
Júntate con otras personas. Es posible que estés más seguro si permaneces en grupos. Si estás solo, trata de identificar a personas que te puedan ofrecer seguridad.
Ten confianza en ti mismo. Los acosadores suelen molestar a personas que ellos piensan que son más débiles que ellos, así es que tal vez sería bueno que los enfrentes.
Sugerencias sobre cómo enfrentar a un acosador:
Decirle que te deje tranquilo puede ayudarte a quitártelo de encima;
¿Has escuchado la frase mátalos con amabilidad? Ser amable con un acosador puede confundirlo;
Usar el humor también puede confundir a un acosador;
Utiliza diálogos internos positivos. Trata de decirte a ti mismo algo así como: sé que soy mejor que eso. Yo no soy así. Yo no tengo que molestar a otras personas para sentirme bien;
Recuerda que tus amigos te aceptan tal y como eres.
Mantente fuera del alcance de un acosador. Es posible que puedas evitar encontrarte con el acosador. Esto puede significar que tienes que ir a la escuela de una manera diferente, o evitar los lugares que el acosador suele frecuentar. Al evitar encontrarte con un acosador, no te estás dando por vencido, sino que estás cuidándote y asegurándote de estar feliz y más cómodo.
Cómo pedir ayuda
Para detener el acoso escolar, ya sea verbal, por escrito o cibernético, puede ser útil decirle a alguien que estás siendo acosado. Esto puede dar miedo al principio, pero decirle a alguien puede aligerar tu carga y ayudarte a encontrar la manera de resolver el problema. Hablar con alguien es especialmente importante si te sientes inseguro o asustado, o si no tienes muchos amigos. Pedir ayuda o hablar con alguien sobre tu situación no es ser débil ni darte por vencido. De hecho, decirle a alguien requiere mucha fuerza y valor.
Hay muchas personas que podrían ayudarte, incluyendo amigos, hermanos y hermanas mayores, maestros, familiares, consejeros o padres. Los maestros y consejeros están especialmente capacitados para ayudarte. En el lugar de trabajo, también puedes hablar con un gerente de recursos humanos o el representante sindical.
Algunos consejos para obtener ayuda
Podría ser más fácil si hablas con alguien que conoces bien y a quien le tienes confianza. Esta persona te puede dar el apoyo que necesitas y podría tener sugerencias para hacer frente a la situación que tal vez tú no has considerado.
Si decides hablar con un maestro o consejero, es posible que te sientas más cómodo teniendo a un amigo a tu lado. Si sientes que podrías estar demasiado nervioso para hablar, escribe lo que quieras decir en un papel o en un correo electrónico.
Si piensas que la persona con la que estás hablando no te cree, o no te está tomando en serio, o si esa persona no te ayuda a tomar las medidas necesarias, eso no significa que tus sentimientos no son válidos o que el acoso escolar debe continuar. Es importante que hables con alguien más y que sigas haciéndolo hasta que obtengas la ayuda que necesitas.
Ser acosado puede ser molesto y estresante, y puede afectar tu vida de muchas maneras diferentes, incluyendo tu autoestima, relaciones, trabajo y educación.
Tus derechos
Recuerda que todas las personas tienen derecho a vivir, trabajar, estudiar y divertirse en un ambiente libre de acoso escolar, persecución, discriminación y violencia. Nadie merece ni pide ser acosado.
Las personas con trastorno de déficit de atención con hiperactividad (TDAH) tienen el cerebro más pequeño y menos materia gris que las que no lo sufren, mientras que los hermanos sin TDAH en familias afectadas tienen un volumen cerebral intermedio, reveló un estudio.
Las diferencias volumétricas similares detectadas en los participantes con TDAH, versus un grupo control, también aparecían en los hermanos sin el trastorno, aunque eran más pequeñas, dijo la doctora Corina U. Greven, del InstitutoDonders del Cerebro, la Función Cognitiva y la Conducta del Centro Médico de la Universidad de Radboud, Nimega, Países Bajos.
Por lo tanto, esos volúmenes cerebrales podrían ser marcadores de riesgo potenciales de la vulnerabilidad familiar al TDAH, indicó.
El estudio es el primero que incluye hermanos sin TDAH, es decir, hermanos y hermanas de los participantes con TDAH sin el trastorno.
Su equipo analizó los datos del brazo holandés del Estudio Multicéntrico Internacional sobre la Genética del TDAH (IMAGE, por su nombre en inglés), que se realizó entre el 2003 y el 2006.
Los participantes provenían de familias con por lo menos un niño con TDAH y un hermano biológico sin TDAH o de familias con por lo menos un niño y un hermano biológico sin TDAH (grupocontrol) de entre 8 y 30 años.
Los autores del IMAGE usaron imágenes por resonancia magnética de dos regiones cerebrales con escáneres y protocolos similares para medir el tamaño cerebral y el volumen subcortical.
Además, reunieron información del uso acumulativo de fármacos (tiempo corregido por edad y multiplicado por la dosis diaria media).
El equipo de Greven analizó información de 307 participantes con TDAH, de 169 hermanos sin TDAH y de 196 niños del grupo control. La edad promedio era 17 años. El 68 por ciento del grupo con TDAH era varón, pero la relación de géneros en los otros dos grupos era más equilibrada.
Los autores detectaron que el volumen total del cerebro de los participantes con TDAH era un 2,5 por ciento más pequeño que el grupo control, con un 3 por ciento de diferencia en la cantidad de materia gris (p=0,0005).
Estas diferencias se mantuvieron estables tras considerar la edad y el sexo, publica el equipo en JAMA Psychiatry.
El cerebro de los hermanos sin TDAH era 1,6 por ciento más grande que el de sus hermanos con TDAH, con una diferencia del 1,8 por ciento en el área total de materia gris (p=0,03).
Las diferencias volumétricas del cerebro y la materia gris entre los hermanos sin TDAH y el grupo control disminuyeron, respectivamente, a un 0,9 y un 1,3 por ciento (valores no significativos).
Además, el equipo no detectó una relación entre el uso acumulativo de medicamentos y el volumen cerebral en los participantes con TDAH.
Esto, para los autores, demuestra la necesidad de investigar si los estimulantes tendrían un efecto normalizador en las alteraciones estructurales del cerebro.
Los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, la Organización para la Investigación Científica de Países Bajos y la Universidad de Radboud financiaron el estudio.
El mobbing o acoso laboral es un grave problema que afecta a una gran proporción de trabajadores, para los que acudir a su puesto de trabajo acaba resultando una autentica pesadilla. Estas personas se encuentran a menudoaisladas, humilladas y amenazadas por el acosador y su grupo de seguidores y no son capaces de encontrar una solución a esta situación. El desconocimiento de esta problemática por gran parte de la sociedad y la ignorancia acerca de su gravedad y consecuencias hacen que las víctimas de este problema no sean creídas por sus familiares y amigos o que se considere que exageran. Otras veces, aun dándose cuenta de la gravedad de la situación, la víctima y sus allegados no saben qué hacer ni a quién acudir.
Por ello, hemos creado esta página con el objetivo de que, tanto las personas que están sufriendo acoso laboral, como sus familiares o los empresarios que deben salvaguardar el bienestar de sus empleados, puedan conseguir toda la información que precisen.
Estrategias personales para superar el mobbing:
1. Identificar el problema del mobbing como tal: formarse e informarse sobre el problema.
2. Documentar y registrar las agresiones de que se es objeto desde el inicio.
3. Hacer públicas las agresiones que se reciben en la intimidad y en el secreto hacia compañeros, jefes, directivos, asesores, amigos, familia, etc.
4. Desactivarse emocionalmente: evitar reaccionar a los ataques.
5. Controlar y canalizar la ira y el resentimiento (la ira es la aliada del acosador): evitar explotar la ira.
6. Hacer frente al mobbing: el afrontamiento hace recular al hostigador, que es cobarde en el fondo.
7. Dar respuesta a las calumnias y críticas destructivas con asertividad (sin pasividad ni agresividad).
8. Proteger los datos, documentos, archivos del propio trabajo, y guardar todo bajo llave, desconfiando de las capacidades manipuladoras de los hostigadores.
9. Evitar el aislamiento social: dar la respuesta <>.
10. Rechazar la inculpación, sin aceptación ni justificación, mediante la extroyección.
11. No intentar cambiar o hacer bueno al hostigador (cuya naturaleza psicopática le imposibilita el examen de conciencia o recapacitar moralmente).
12. Incrementar los propios grados de libertad: recuperar los márgenes de actuación y las posibilidades de elección.
13. Desarrollar la empleabilidad propia: incrementar la formación y capacitación profesional.
14. Ir conscientemente a la baja laboral o a la renuncia voluntaria antes de permitir que se destruya psíquicamente a la persona.
15. Solicitar desde el principio asesoramiento psicológico especializado.
16. Solicitar consejo legal para hacer valer y defender los propios derechos.
17. Desarrollar una potente autoestima a prueba de acosadores.
18. Desarrollar el poder curativo del humor (no sarcástico).
19. Permitirse llorar por el daño propio.
20. Perdonar al acosador como forma de liberación final.
1 ¿Qué es?
La depresión post-vacacional es un síndrome que experimenta mucha gente al finalizar sus vacaciones y reincorporarse a sus puestos de trabajo. Aunque los psicólogos y psiquiatras no se ponen de acuerdo acerca de si debe considerarse como tal, se trata de un síndrome que suele presentar unos síntomas muy parecidos a los de una depresión clínica: sensación de apatía, desánimo, irritabilidad, dificultad para relacionarse con los demás, insomnio, etc. En casos graves puede llegar a provocar estados de ansiedad, trastornos digestivos y taquicardias.
2 ¿Por qué se produce?
El principal causante de la depresión post-vacacional es la vuelta al trabajo después de un prolongado periodo de vacaciones, aunque el cambio en los horarios y la modificación de las horas de sueño contribuyen también. Los días de ocio y disfrute dan paso a las largas jornadas laborales y a las responsabilidades, por lo que es lógico y normal que una persona se sienta un poco desanimada. El verdadero problema surge cuando esa sensación de desánimo generalizado se prolonga demasiado en el tiempo, por norma general durante más de dos semanas.
3 Tómate el primer día con filosofía
De nada te servirá lamentarte y amargarte sin sentido. En lugar de pensar en lo bien que te lo pasaste en vacaciones y lo duro y triste que resulta estar de vuelta en el trabajo tómate tu primer día de trabajo como una jornada laboral más. Así conseguirás quitarle dramatismo al asunto. Por otra parte, no olvides que la vuelta al trabajo no sólo supone una vuelta a las responsabilidades y a las exigencias, sino que también es un reencuentro con los compañeros y amigos. Pregúntales acerca de sus vacaciones y cuéntales cómo te ha ido a ti en las tuyas. Te sentirás mucho mejor y estrecharás lazos con ellos.
4 Poco a poco.
No esperes llegar al trabajo y empezar a trabajar a destajo desde el primer momento, tómate tu tiempo para ponerte al día con lo que dejaste pendiente antes de irte de vacaciones y de lo que ha ocurrido mientras estabas fuera. Hecho esto organízate, márcate una línea de trabajo y unos objetivos a conseguir en tu primera semana de trabajo. Verás que, poco a poco, irás recuperando el ritmo de trabajo al que estabas acostumbrado antes de irte de vacaciones. Si aún así ves que te cuesta un poco acostumbrarte otra vez al trabajo, no desesperes, no eres el único que está pasando por esta situación. Cuando te quieras dar cuenta ya no sentirás esa sensación de desasosiego cada vez que tengas que ir a trabajar.
5 Márcate nuevos objetivos e ilusiones.
Volver al trabajo y caer en la desdicha de que aún te quedan muchos meses para las próximas vacaciones es un error que sólo hará que te deprimas aún más. Piensa que puedes aprovechar los fines de semana, que el calendario laboral está poblado de días festivos y que puede que incluso te quede algún que otro día libre por disfrutar. Márcate proyectos y metas que alcanzar a través del trabajo, harán que acudas a tu puesto de trabajo con la ilusión propia de quien persigue un sueño.
6 Intenta mejorar las cosas en el trabajo.
Un jefe despótico, un compañero al que no soportas, una silla sobre la que sentarse que te destroza la espalda, etc. Aún si uno tiene la inmensa suerte de estar enamorado de su trabajo siempre habrá cosas que no sean de su agrado. Si este es tu caso ponte manos a la obra para cambiar aquello que no te gusta. Nadie te garantiza que lo vayas a conseguir, pero por lo menos te quedará la satisfacción de haberlo intentado. Establece flujos de comunicación más fluidos, haz que tu punto de vista sea escuchado y tenido en cuenta, si algo no te parece bien hazlo saber. Te sentirás mucho más implicado en tu trabajo, y ello hará que la vuelta al mismo no se haga tan costosa.
7 ¡El día tiene muchas horas!
Has de comprender que el día tiene 24 horas, y que tu trabajo sólo te ocupa una tercera parte del mismo. Así que cuando hayas terminado tu jornada laboral, dedica el resto del día a practicar actividades que son de tu agrado o para estar con los amigos o con la familia. Es necesario cumplir con las responsabilidades, pero también lo es satisfacer las necesidades de ocio y descanso. Si tienes esto en cuenta a lo largo de los primeros días después de tu vuelta al trabajo conseguirás que ésta se haga mucho más llevadera. También es importante que sepas no llevarte el trabajo a casa. Pasarte la tarde agobiado por lo que te espera en el trabajo al día siguiente es igualmente inútil y estresante.
8 ¿Has pensado en practicar deporte?
Está demostrado: practicar deporte de manera regular no sólo es bueno para la salud sino que también contribuye a combatir el estrés. Saliendo a correr en tus ratos libres o apuntándote a un gimnasio conseguirás romper con la monotonía que puedas experimentar en tu trabajo y ganarás en salud y energía. No cabe duda, el deporte es uno de tus mejores aliados para combatir la depresión post-vacacional.
9 ¿Qué es para ti el trabajo?
Mucha gente no se da cuenta de la verdadera importancia del trabajo. Es una manera de realizarse personalmente, una forma de prestar un servicio útil a la sociedad a la que se pertenece y un proceso en el que nunca se deja de aprender. Si uno es capaz de comprender esto dejará de contemplar la vuelta al trabajo como una obligación. Por otra parte, también es importante darse cuenta de que la vida no sólo es trabajar, es más, el trabajo, en el fondo, no es más que un medio para ganarse la vida. No estás atado a tu trabajo, no eres un esclavo del mismo, trabajas para poder vivir y para, además de otras cosas, poder pagarte las vacaciones que acabas de disfrutar.
10 Adopta una mentalidad positiva.
Éste puede que sea el paso más importante de todos. Acepta la realidad, acepta el hecho de que ya has tenido tu tiempo para descansar y de que ahora toca trabajar. Piensa en que hay muchas personas que no tienen la suerte de tener un puesto de trabajo esperándoles a la vuelta de las vacaciones. Afronta las responsabilidades e intenta realizarte personalmente haciendo tu trabajo lo mejor posible, y hazlo todo con una sonrisa. Sonriendo no sólo serás feliz, sino que además harás más felices a los que te rodean y crearás un mejor ambiente de trabajo.
¿Qué es la disfunción eréctil?
La impotencia sexual masculina o disfunción eréctil es la incapacidad persistente para conseguir o mantener una erección que permita una relación sexual satisfactoria. Debe diferenciarse de otros problemas de la esfera sexual como son la falta de deseo, las alteraciones de la eyaculación (eyaculación prematura, eyaculación retrasada, ausencia de eyaculación) o los trastornos del orgasmo. La impotencia o disfunción eréctil es una enfermedad muy frecuente que puede afectar las relaciones de quien la padece con su pareja, con la familia, así como con el entorno laboral y social. Existen una serie de factores de riesgo que pueden favorecer la impotencia o disfunción eréctil: diabetes, hipertensión arterial, consumo de tabaco y alcohol, niveles altos de colesterol, toma de determinados fármacos y depresión.
Causas
La impotencia o disfunción eréctil puede ser causada por:
Causas psicológicas: el pene no tiene ninguna alteración física, pero problemas psicológicos como la ansiedad(provocada con frecuencia por el miedo a no conseguir una erección o a defraudar a la mujer), la depresión, los problemas con la pareja e incluso el estrés pueden afectar al acto sexual. También la preocupación excesiva por los problemas laborales, sociales o familiares implican que no se dedique la atención necesaria al acto sexual. La fatiga, la inapetencia, la falta de ejercicio, el insomnio o un fracaso laboral también desequilibran los reflejos sexuales.
Causas vasculares: son muy habituales. El pene no puede acumular la sangre necesaria para que se dé una erección, generalmente porque no llega en suficiente cantidad. Fumar, sufrir hipertensión arterial, diabetes, algunas enfermedades cardíacas y variaciones en los niveles de colesterol en sangre pueden provocar trastornos vasculares que dificulten la erección.
Causas neurológicas: en estos casos se produce una interrupción en la transferencia de mensajes del cerebro al pene porque existe una lesión en los nervios implicados. Esto ocurre con las lesiones de la médula espinal, laesclerosis múltiple o las intervenciones quirúrgicas en la pelvis.
Causas hormonales: son poco frecuentes. Generalmente se deben a una falta de hormonas sexuales masculinas.
Causas farmacológicas: existen varios medicamentos que tienen como efecto secundario disminuir la capacidad de tener una erección. Entre ellos hay algunos fármacos para tratar la hipertensión, las enfermedades cardíacas y los trastornos psiquiátricos.
Tratamientos
Muchos médicos sugieren que la elección de los tratamientos contra la impotencia o disfunción eréctil que han de seguirse, deberían ir del menos al más invasivo. Primero, el abandono de drogas; segundo, psicoterapia y modificación de comportamientos; luego, aparatos de vacío o fármacos; y, por último, cirugía.
La ayuda psicológica es recomendable en hombres de menos de 40 años, ya que en estos casos la causa de la enfermedad suele ser mental. Incluso en casos de impotencia por problemas físicos, muchos hombres necesitan ayuda psicológica para poder superar problemas de autoestima derivados de esta enfermedad.
El papel del hombre:
En lugar de caer en el desánimo, la persona a la que se le diagnostique impotencia o disfunción eréctil debe tomar medidas de carácter personal para contribuir a superar con éxito dicha condición:
Prepararse psicológicamente y mentalizarse de que a partir de aquel momento dejará de ser impotente.
Dialogar con su pareja sobre los problemas emocionales.
Mantenerse en buenas condiciones físicas y en un peso normal.
Asegurarse de que la impotencia no es consecuencia de una enfermedad: diabetes, esclerosis múltiple o arterosclerosis.
No ingerir alcohol ni consumir tabaco, pastillas para dormir, tranquilizantes, calmantes, etc.
Intentar el coito aunque el pene no esté erecto (el coito es el estimulante sexual más poderoso).
Hacer una prueba con algún dispositivo mecánico estimulante.
Consultar siempre con especialistas.
El papel de la mujer:
La mujer cuya pareja sufra una disfunción eréctil también debe colaborar en el proceso de superación. Entre otras cosas, es aconsejable actuar del siguiente modo:
Realizar masajes y contactos suaves en los genitales de su compañero, que ayuden al hombre a conseguir una estimulación suficiente.
Calificar positivamente el comportamiento sexual del hombre si logra la penetración, aunque sea breve, para aumentar su autoestima.
El juego previo apasionado provoca casi siempre una respuesta eréctil en el pene del varón.
Mención aparte merece también el trastorno de la impotencia o disfunción eréctil en la tercera edad, ya que existen muchos malentendidos. Como resultado del proceso de envejecimiento, suele haber un periodo refractario mayor (tiempo necesario para una nueva erección después de un orgasmo). La edad también parece afectar al tiempo necesario para excitarse, para la erección y la eyaculación. Todo ello se considera completamente normal.
MADRID, 4 Jun. (EUROPA PRESS) Un equipo internacional de científicos dirigido por investigadores de la Universidad de Cardiff, en Reino Unido, ha proporcionado la evidencia más fuerte hasta ahora de las causas de la esquizofrenia, un trastorno que afecta a alrededor del 1 por ciento de la población mundial. Publicado este miércoles en la revista Neuron, su trabajo presenta una fuerte evidencia de que la interrupción de un delicado equilibrio químico en el cerebro está fuertemente implicada en el trastorno.
En el estudio cada vez más grande de su tipo, el equipo encontró que las mutaciones ligadas a enfermedades perturban conjuntos específicos de genes que contribuyen a la señalización excitatoria e inhibitoria, cuyo balance juega un papel crucial en el desarrollo saludable del cerebro y la función. El avance se basa en dos estudios de referencia dirigidos por miembros del equipo de la Universidad de Cardiff, publicados el año pasado en la revista Nature.
Finalmente, estamos empezando a entender qué va mal en la esquizofrenia, afirma el autor principal, Andrew Pocklington, del Centro MRC de Neuropsiquiatría Genética y Genómica de la Universidad de Cardiff. Nuestro estudio es un paso importante hacia la comprensión de la biología de la esquizofrenia, que es una enfermedad muy compleja y ha tenido hasta hace muy poco a los científicos perplejos en cuanto a sus orígenes, añade.
Ahora, tenemos lo que creemos que es una pieza muy importante del rompecabezas que nos ayudará a desarrollar un modelo coherente de la enfermedad, mientras que nos ayuda a descartar algunas de las alternativas.
Se necesita con urgencia un modelo fiable de la enfermedad para dirigir los esfuerzos futuros en el desarrollo de nuevos tratamientos, que no han mejorado realmente mucho desde la década de 1970?, lamenta.
El profesor Hugh Perry, que preside el Consejo de Investigación Médica en Neurociencia y Salud Mental, subraya: Este trabajo se basa en nuestra comprensión de las causas genéticas de la esquizofrenia, desentrañando cómo una combinación de defectos genéticos pueden alterar el equilibrio químico del cerebro. Científicos en Reino Unido, como parte de un consorcio internacional, están descubriendo las causas genéticas de una amplia gama de problemas de salud mental, como la esquizofrenia.
En el futuro, este trabajo podría conducir a nuevas maneras de predecir el riesgo de un individuo a desarrollar esquizofrenia y formar la base de nuevos tratamientos dirigidos que se basen en la composición genética de un individuo, apostilla.
Un cerebro sano es capaz de funcionar correctamente gracias a un equilibrio preciso entre las señales químicas que excitan e inhiben la actividad de las células nerviosas. Los investigadores que estudian los trastornos psiquiátricos han sospechado previamente que la interrupción de este equilibrio contribuye a la esquizofrenia.
La primera evidencia de que las mutaciones en la esquizofrenia interfieren con la señalización excitatoria fue descubierta en 2011 por el mismo equipo, con sede en el Centro MRC de Neuropsiquiatría Genética y Genómica de la Universidad de Cardiff. Este trabajo no sólo confirma los hallazgos previos, sino que también proporciona la primera evidencia genética fuerte de que la interrupción de la señalización inhibitoria contribuye al trastorno.
Para llegar a sus conclusiones, los científicos compararon los datos genéticos de 11.355 pacientes con esquizofrenia frente a un grupo de control de 16.416 personas sin la patología. Buscaron tipos de mutaciones conocidas como variantes de número de copias (CNV), mutaciones en las que grandes tramos de ADN son eliminados o duplicados.
Comparando los CNVs que se encuentran en las personas con esquizofrenia con los encontrados en las personas afectadas, el equipo de expertos demostró que las mutaciones en individuos con este trastorno tienden a alterar los genes implicados en aspectos específicos de la función cerebral. Los efectos que causan enfermedades de CNVs también son sospechosos de estar involucrados en otros trastornos del desarrollo neurológico, como retraso mental, trastorno del espectro autista y Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH).
Los síntomas de la esquizofrenia pueden ser extremadamente perjudiciales y tienen un gran impacto en la capacidad de una persona para llevar a cabo las tareas cotidianas, como ir al trabajo, el mantenimiento de las relaciones sociales y el cuidado de sí mismos o a otros.
Frustración, ansiedad y bajo estado de ánimo, se esconden tras el trastorno de compra compulsivaMADRID, 13 Jul. (EUROPA PRESS) –
Han comenzado las rebajas, un periodo que puede ser complicado para aquellos con una economía maltrecha y, sobre todo, para los que son adictos a las compras, lo que no significa que sean compradores compulsivos, según el psicólogo Félix Zaragoza, quien ha explicado que detrás de este último hay un trastorno que esconde frustración, ansiedad y bajo estado de ánimo.
Según ha explicado a Europa Press, los meses de Rebajar no afectan demasiado a estos pacientes, fundamentalmente porque la rebaja en sí no es el motivo de comprar. Estas personas buscan una forma de generarse sentimientos de satisfacción y gratificación, con lo que van apareciendo unas expectativas positivas y una excitación anticipatoria de la compra.
Estudios realizados indican que se trata de un trastorno con una prevalencia del 1,1 por ciento en la población general, y que afecta principalmente a mujeres de entre 20-40 años, con posibles problemas del estado de ánimo, ansiedad e incluso problemas de la conducta alimentaria, con baja autoestima y baja tolerancia a la frustración. Según algunos estudios, de cada 5 personas afectadas por esta patología 4 son mujeres, advierte este experto en conductas adictivas del Centro Activa Psicología.
El trastorno de compra compulsiva es una adicción encuadrable dentro de los trastornos de control del impulso, que se manifiesta por intensos deseos por comprar objetos innecesarios, presentando dificultades para controlar la conducta de compra y un sentimiento de malestar si no puede realizar la compra.
Se caracteriza por la presencia de impulsos excesivos y recurrentes por comprar, que producen importantes problemas personales y familiares; e impulsividad y repetición de la conducta de compra, pese a las consecuencias negativas que trae esta conducta para la persona, advierte Zaragoza.
Además, se puede observar en estos pacientes una necesidad urgente e irreprimible de comprar; intentos fracasados de controlar gastos; y, entre otras características, la existencia de consecuencias negativas tangibles de comprar excesivamente, como ocultamiento de las compras, deterioro social o laboral, y problemas financieros o familiares.
Normalmente suele estar asociada a trastornos del estado de ánimo y de ansiedad, de manera que antes de dispararse la conducta de compra compulsiva, se van dando una serie de factores circunstanciales que progresivamente van generando en la persona cierto nivel de frustración, ansiedad y bajo estado de ánimo, explica.
Al final comprar sin límites es una forma de evadirse de la sensación de frustración y ansiedad que les producen los problemas de su vida que no pueden resolver. Después se produce la compra compulsiva de grandes cantidades de objetos, inútiles y superfluos, que generan una sensación de satisfacción inmediata pero breve, y, posteriormente, aparece el sentimiento de culpa, arrepentimiento y sensación de malestar por el gran gasto realizado, y por haber vuelto a perder el control del impulso.
CONSECUENCIAS Y TRATAMIENTO
El psicólogo recuerda que existen diferentes niveles de adicción relacionados con la pérdida subjetiva del control del impulso hacia compra, así considera que se pueden establecer categorías de gravedad en función del nivel de resistencia a este impulso; también influye en esta categorización los niveles de deterioro económico debido a las compras.
Hay que tener en cuenta que el aspecto económico es un problema para estos pacientes, de hecho no es raro que la persona se gaste una gran parte de su sueldo en estas compras, con lo que el resto del mes ha de pasarlo en una situación de precariedad y escasez de recursos básicos.
Conforme se va agravando el problema, se puede llegar a situaciones de deudas excesivas, problemas con la justicia, ruina económica, deterioro de las relaciones interpersonales (amigos a los que inicialmente se les satura de regalos, y finalmente se les pide dinero), divorcio, e incluso intentos de suicidio, advierte.
Superar este problema, y en consecuencia comenzar un tratamiento, pasa por admitir que se tiene un problema adictivo. Posteriormente, se puede poner en marcha la terapia que consiste en manejar la frustración y del control del impulso, e identificar y desarrollar las estrategias adecuadas de actuación ante la aparición de deseos de compra.
Promover el desarrollo de áreas de satisfacción en la vida, que sirvan de fuente de gratificación y de apoyo afectivo-emocional (trabajo, ocio, relaciones sociales, pareja, familia, etc.). Desarrollar nuevos hábitos de consumo. Por supuesto, programar las compras que realmente se necesite hacer, y en todo momento organizar y controlar la economía personal para que sea lo más eficaz y beneficiosa posible. Identificar los factores de riesgo que inducen una recaída, añade.
Para ello el papel de la familia es muy importante, destaca Zaragoza, quien afirma que son clave como apoyo emocional y afectivo, al tiempo que, concluye, la familia sirve de elemento de contención del consumo, facilita la recuperación psicológica, y a veces también económica, y ayuda en la prevención de recaídas.
Los adultos jóvenes que crecieron con las críticas, los insultos o las amenazas de uno de sus padres son más propensos a padecer ansiedad o depresión, según indica una nueva investigación. De hecho, incluso cuando el mismo o el otro progenitor expresaba mucho afecto, los autores observaron que los efectos dañinos de una madre o un padre verbalmente agresivo persistían en el tiempo.
El equipo de Ann Polcari, de Northeastern University, Boston, estudió a 2.500 jóvenes de entre 18 y 25 años, que respondieron encuestas vía Internet, fueron evaluados en persona y tuvieron entrevistas para otra investigación.
Todos brindaron información sobre su salud mental y bienestar, como así también las experiencias con sus padres mientras crecían. Calificaron la agresión verbal de sus padres en una escala de cero a 105 puntos, según la frecuencia con la que sus madres o sus padres les gritaban, los criticaban, los insultaban y los amenazaban cuando eran niños.
Los padres verbalmente más agresivos recibieron puntuaciones más altas. Los participantes atribuyeron un promedio de 22 puntos a la agresión verbal de sus madres y entre 26 y 29 a la de sus padres.
Para evaluar la expresión verbal de afecto se utilizó una escala de cero a 84 puntos (a mayor puntuación, mayor expresión de afecto y diálogos más importantes con sus hijos). Los participantes les asignaron a sus madres entre 65 y 66 puntos, y a sus padres, entre 54 y 55 puntos.
Los jóvenes tendían a padecer más síntomas psiquiátricos, como ansiedad y depresión, si sus madres o sus padres habían sido verbalmente agresivos. Y aunque tener un padre o madre verbalmente afectuoso parecía tener un efecto positivo en el bienestar de los participantes, no logró contrarrestar la agresión verbal del otro padre.
Un estudio de la Universidad de Uppsala, en Suecia, revela que las personas con fobia social producen demasiada serotonina. Cuanta más serotonina producen, más angustiados se encuentran en situaciones sociales, según los autores de esta investigación, cuyos resultados se revelan en JAMA Psychiatry.
Muchas personas se sienten nerviosas si tienen que hablar delante de un público o socializar con los demás, pero si la ansiedad se convierte en una discapacidad, puede significar que la persona sufre de fobia social, que es un trastorno psiquiátrico. Estudios anteriores han llevado a creer que los individuos con trastorno de ansiedad social/fobia social tienen muy bajos niveles del neurotransmisor serotonina.
La fobia social es comúnmente medicada con compuestos de ISRS, que cambian la cantidad del neurotransmisor serotonina en el cerebro. Sobre la base de análisis previos, se creía que las personas con fobia social tenían muy poca serotonina y que los ISRS elevaban la cantidad de serotonina disponible. En este nuevo trabajo, investigadores del Departamento de Psicología de la Universidad de Uppsala muestran que los individuos con fobia social producen demasiada serotonina.
El equipo de investigación, dirigido por los profesores Mats Fredrikson y Tomas Furmark, utilizó la llamada cámara PET y un trazador especial para medir la transmisión de señales químicas de la serotonina en el cerebro. Así, encontraron que los pacientes con fobia social producen un exceso de serotonina en una parte del centro del miedo en el cerebro, la amígdala.
Una célula nerviosa, que envía señales usando la serotonina, primero libera serotonina en el espacio entre las células nerviosas. La señal nerviosa surge cuando la serotonina se une a la célula receptora. La serotonina es liberada después desde el receptor y se bombea de nuevo a la célula original.
No sólo las personas con fobia social producen más serotonina que las que no tienen un trastorno de este tipo, sino que también bombean más serotonina. Hemos sido capaces de demostrar esto en otro grupo de pacientes que utilizan un trazador diferente que a su vez mide el mecanismo de bombeo. Creemos que es un intento de compensar el exceso de serotonina activa en la transmisión de señales, dice Andreas Frick, estudiante de doctorado en eñ Departamento de Psicología de la Universidad de Uppsala.
Este descubrimiento es un gran paso adelante en lo que respecta a la identificación de los cambios en los mensajeros químicos del cerebro en las personas que sufren de ansiedad. Investigaciones anteriores han demostrado que la actividad nerviosa en la amígdala es mayor en las personas con fobia social y, por lo tanto, ese centro del miedo del cerebro es más sensible. Los nuevos hallazgos indican que un exceso de serotonina es parte de la razón subyacente. La serotonina puede aumentar la ansiedad y no disminuirla, como previamente se asumía a menudo, concluye Andreas Frick.
