Imagen corporal y autoestima tras la maternidad

LOS CAMBIOS EN LA MATERNIDAD
La maternidad conlleva un enorme cambio por el cuerpo y por la mente. Y esto es del todo inevitable. Toda mujer se tiene que preparar pues para asumir todos estos cambios, para que sean lo menos traumáticos posible. 
Durante las 40 semanas de gestación, el cuerpo de la mujer se va transformando de una forma espectacular para poder atender las necesidades del bebé y prepararse para el parto. 
A partir del tercer mes la barriga empieza a crecer ligeramente, para pasar a tener una dimensión nunca conocida hasta entonces al final del embarazo. Pero esto no es todo, los pechos también aumentan de tamany, sale una línea vertical de tono muy oscuro que atraviesa toda la barriga de arriba abajo conocida como línea Alba, los cambios hormonales pueden oscurecer determinadas zonas muy sensibles del cuerpo, especialmente de la cara, por el que conviene utilizar cremas de protección solar muy alta, el ombligo puede salir ninguno afuera y quedar así hasta después del parto y el crecimiento tan rápido de la barriga puede traer a la aparición de estrías que estas, no marcharán nunca más.
Cuando llega el ansiada maternidad después de casi 10 meses, la mujer se tiene que preparar para afrontar con éxito los diferentes cambios que venden con esta maternidad cómo son el dormir muy poco o de forma interrumpida durante muchos meses y , incluso, años en algunos casos, salir menos, no tener tiempos para dedicarse a sí misma, tener que hacer muchas más tareas que nunca hasta entonces, etc.
Muchas madres, se centran tanto en este nuevo rol, que se olvidan de los otros roles que habían desarrollado hasta entonces y que tanto bienestar los daba cómo son el rol de mujeres, compañeras, amigas, hermanas, etc.

ACEPTACIÓN DEL CAMBIO CORPORAL
La gran mayoría de cambios y alteraciones físicas remiten suelas en cuestión de pocos meses; otros dejarán huellas más difíciles de desaparecer y que sólo se borrarán con esfuerzo y curas específicas; y otros en cambio, no volverán a ser nunca más como eran antes del embarazo.
Las huellas imborrables son:
– Las estrías que aparecen a la barriga y los pechos.
– Las varices.
– Ensanchamiento de las caderas.
– Celulitis y piel de naranja.
Por todas estas consecuencias lo mejor es la prevención y procurar no coger más kilos de la cuenta, de este modo se volverá a un aspecto similar al anterior al embarazo el más bien posible.
Pero sea como fuere, estos cambios que son permanentes y no temporales como la caída del cabello, la barriga hinchada, las manchas a la piel, etc., se tienen que asumir, no queda más remedio, así que lo mejor es hacerlo con buena actitud y con alegría.

El gran problema es el que nos vienen a las revistas y a la televisión cuando nos enseñan los cuerpos esculturales y delgados de las celebrities sólo 3-4 semanas después de haber parido. Y es que la mayoría de mujeres se pregunta qué clase de cuerpo se espera que tenga 4 meses después de dar a luz. Una vez más el problema está en las expectativas. Si estas se alejan del que pensamos que tiene que ser, la frustración y la angustia se apodera de nosotros.
Pero qué es la realidad?
Encuestas con miles de mujeres revelan que la gran mayoría de mujeres no pierden pes con facilidad después del parto. Las personas que pierden pes y tonifiquen su cuerpo tan rápido como lo hacen las famosas tienen que hacer dietas muy estrictas y planes de ejercicio físico de horas diarias, el que significa que tienen que dejar sus hijos a cargo de otras personas, lo cual es prácticamente imposible para las mujeres “normales” y especialmente por aquellas que dan el pecho en exclusiva a sus bebés.
El cierto es que la mayoría de mujeres cree que perder los kilos aumentados durante el embarazo será mucho más fácil del que es en realidad. De hecho, el 65% de las mujeres entrevistadas por Babycenter, estaban convencidas que pesarían el mismo que antes del embarazo a la cabeza de 1 año de haber dado a luz, y la realidad es que más de la mitad todavía pesaban unos cuántos kilos más del que pesaban antes. Sólo el 20% de las mujeres pierde todo el peso aumentado en los primeros 3 meses de vida de su bebé. 1 año es el margen de tiempo más razonable. Los últimos 5 kilos son los más difíciles de perder, incluso para aquellas madres más motivadas, y es que entre el agotamiento y la falta de tiempo es muy difícil encontrar tiempo para hacer ejercicio y traer una dieta impecable.
Así mismo muchas creen que podrán ponerse su ropa al salir de la clínica, y esto no es así ni mucho menos. Continúan trayendo la ropa premamà durante unas cuántas semanas.
La forma de la barriga es algo que más preocupa las mujeres, y es que el 87% de las mujeres entrevistadas afirmaba que todavía no habían recuperado la forma y tamany de la barriga 1 y 2 años después de haber dado a luz. Es posible del todo recuperar completamente el tono muscular, pero se necesitará como mínimo 6-12 meses y mucho ejercicio físico.
El 42% de las madres entrevistadas sobrepasó el límite de 16 kg. que recomiendan los ginecólogos. Cuanto más peso se coge durante el embarazo, más dificultados para perder todo el exceso de peso.

LOS CAMBIOS CORPORALES PUEDEN AFECTAR GRAVEMENTE LA AUTOESTIMA
Más de la mitad de las mujeres reconoce no sentirse a gusto con su cuerpo después de haber tenido un hijo. 
A las madres los hace más mal ver una amiga o conocida que ha quedado estupenda pocas semanas después del parto que a las famosas. Nadie puede comparar su ritmo de vida con el de una famosa, mientras sí puede comparar su fuerza de voluntad con la de la amiga o de la vecina.
Afortunadamente, las parejas son muy comprensivas y no se quejan demasiado del cambio corporal que han sufrido sus mujeres. Sólo el 5% de los hombres se quejan de la forma del cuerpo de sus parejas después de haber tenido un hijo.
Pero el problema no son ellos, sino ellas. Las mujeres sienten una mayor presión social que los hombres para estar primas y esbeltas y el cambio corporal que sufren durante el embarazo y el puesto parte lo pueden vivir realmente mal. 
La autoestima tiene relación con el aprecio que te tienes como persona y el aprecio que tienen los otros de tú. Tener una buena autoestima es fundamental porque sentirse bien con un mismo afecta a la salud mental en forma de bienestar emocional y a la forma en que uno se comporta.
Las personas con una buena autoestima o una alta autoestima tienen un buen conocimiento de ellas mismas. Saben valorar sus calidades positivas y fortalezas personales y son conscientes de sus defectos y luchan para mejorar. Son personas que establecen relaciones de amistad y relaciones de pareja equilibradas y saludables, porque se respetan a sí mismas y saben hacerse respetar. 
La imagen corporal es la representación mental que tenemos de nuestro cuerpo. Es como la persona se ve a sí misma físicamente y cómo se percibe cuando se mira al espejo. Si una persona siendo que tiene un físico atractivo, esto suma puntos para tener una buena autoestima.

CÓMO ES UNA IMAGEN CORPORAL POSITIVA?
1- La persona tiene una percepción clara y realista de cómo es su cuerpo.
2- La persona es capaz de valorar y apreciar su cuerpo, siendo consciente que es sólo una parte del total de su conjunto como persona y que hay otras variables como su personalidad, intel•ligència, habilidades sociales, etc., que tienen un valor más importante a la hora de definir la persona que son.
3- La persona se siendo segura y cómodo dentro de su cuerpo.
CÓMO ES UNA IMAGEN CORPORAL NEGATIVA?
1- La persona tiene una percepción distorsionada de cómo es su cuerpo y se ve diferente de cómo es objetiva y realmente.
2- La persona se siendo angustiada y avergonzada de sí misma por su aspecto físico.
3- La persona se siendo incómodo y ansiosa dentro de su cuerpo.
Las personas con una mala imagen corporal tienen un riesgo más elevado de desarrollar un trastorno de la conducta alimentaria, así como una baja autoestima, sintomatología depresiva y tendencia al aislamiento social.

CÓMO SE PUEDE MEJORAR LA IMAGEN CORPORAL? 5 CONSEJOS
1. Hay que hacer el que esté en nuestras manos para mejorar el aspecto físico después de haber pasado por un embarazo, como hacer una dieta saludable y deporte, pero por aquellas cosas que no se pueden cambiar, el que sí se puede hacer es hacer cosas para mejorar la forma en que nos vemos, diciéndote mensajes positivos cada vez que te mires al espejo.
2. Hablar con una persona de confianza sobre nuestros sentimientos negativos hacia nuestro cuerpo miedo ayudar enormemente a sentirnos mejor.
3. Es importante aceptar y valorar el propio cuerpo y cambiar el foco de atención de lo negativo a lo positivo. En lugar de centrarse en el cambio corporal negativo, pensar en que estas estrías, o esta cicatriz que ha dejado la cesárea son las “marcas de guerra” que te han traído a disfrutar de una forma inigualable de tu bebé.
4. Hacer una lista de las cosas positivas de un mismo que no tenga nada que ver con el aspecto físico puede ayudar mucho a sentirse mejor con sí mismo. 5. Mimar-te y cuidarte tanto como te sea posible, dedicado tiempo a ir a la peluquería, maquillar-té y vestirte cada mañana aunque no tengas que salir de casa ayuda enormemente a mejorar la imagen corporal y en consecuencia la autoestima.

7 EJERCICIOS PARA MEJORAR La AUTOESTIMA

1. SEAS POSITIVO CONTIGO MISMO Y DEJA DE MALTRATARTE. Hay que ser justo y ser consciente de las virtudes y fortalezas personales así como de los defectos. Nadie es perfecto, ni hay que serlo para ser feliz. Hay que parar mucha atención a aquello que nos gusta de nosotros mismos y reforzarnos constantemente por estas cosas y tomar conciencia del que no nos gusta de nosotros y trabajar para mejorarlo. Es fundamental hacer críticas constructivas sobre un mismo y nunca críticas destructivas. Que todo el que te digas te sirva para mejorar y no para estancarte o culpabilitzar-té. Trátate con respeto y con afecto. No te compares con los otros. Cada cual es único e incomparable. Si uno se centra en sí mismo y no envidia las cosas de los otros vivirá más feliz.
EJERCICIO: Hacer una lista de virtudes y defectos puede ayudar en esta tarea y pedir que nuestro entorno más íntimo haga esta misma tarea también nos puede dar mucha información.

2. CAMBIAR LA FORMA DE PENSAR DE NEGATIVO A POSITIVO. La forma que tenemos de pensar marca de forma definitiva nuestra forma de sentirnos. Tener un autodiscurs mental negativo nos hará sentir emociones negativas. Aprender a identificar los pensamientos negativos y modificarlos por otros pensamientos más racionales y positivos nos ayudará a tener emociones saludables y más positivas. 
EJERCICIO: Cada vez que sientas una emoción negativa hacia tú mismo, párate y analiza qué estás pensante. Un golpe identifiques los pensamientos automáticos negativos, haz una réplica más realista a cada uno de los pensamientos negativos junto a estos y te darás cuenta de cómo de equivocado estabas al pensar de aquella manera tan negativa. Así cambiarás tu estado emocional.

3. MARCARSE METAS REALISTAS. Es importante tener objetivos a la vida para sentirse feliz y poder mirar atrás de vez en cuando y sentirse orgulloso del que uno ha conseguido con sus méritos y esfuerzos. Hace falta que estos objetivos sean realistas y relativamente fáciles de lograr.
EJERCICIO: Hacer una lista con los objetivos que se quieren conseguir a corto plazo (en menos de 1 mes), a medio plazo (en menos de 1 año) y a largo plazo (a lo largo de la vida) y planificar la forma de lograr cada uno de los objetivos y ponerse en marcha para lograrlos.

4. ACEPTARSE Y PERDONARSE. Es importante aceptarnos tal cual somos y procurar ser la mejor versión de nosotros mismos.
EJERCICIO: Escribir una carta en la que se describa todo aquello que no te gusta de tú mismo y todo aquello del que te siente culpable, con tantos detalles como sea posible. Leer la carta con atención y tomar conciencia de todo el que está en tus manos para cambiar. Despídete de la carta, rómpela o quémala y empieza de cero desde este momento dejando atrás la culpabilidad prometiéndote que no volverás a caer en los mismos errores y que te han servido de aprendizaje para mejorar como persona.

5. PLANIFICA TU TIEMPO LIBRE CON ACTIVIDADES AGRADABLES. Las personas que se sienten felices, son personas que tienen una mejor imagen de sí mismas. 
EJERCICIO: Haz una lista con actividades agradables que puedas hacer tan dentro de cómo fuera de casa, tan sola cómo con compañía otros y cada vez que lo desees, relee la lista y ”oblígate” a hacer alguna de las actividades que hay a la lista para sentirte más bien contigo mismo.

6. MEJORA TUS HABILIDADES SOCIALES. Aprender a ser asertivo es cuestión de voluntad y de entrenamiento. Una persona asertiva es aquella que expresa el que piensa y el que siendo en cualquier situación de forma libre y sin vergüenza respetando a los otros. Sabe decir no sin sentirse culpable y sabe pedir favores entre otros habilidades. Las personas asertivas tienen una mejor autoestima puesto que consiguen con más frecuencia aquello que quieren y se respetan a sí mismas y consiguen que los otros también las respeten.
EJERCICIO: Trae un registro de las veces en el día que no dices el que piensas por miedo a caer mal o las veces que respondes agresivamente. Sale cada mañana de casa con la firme intención de no comportarte ni de forma pasiva ni de forma agresiva y analiza tus progresos.

7. CADA NOCHE ANTES DE IR A DORMIR RECUERDA 3 COSAS POSITIVAS QUE HAS HECHO O TE HAN SUCEDIDO. Piensa en las cosas buenas que te ha traído el día, en los retos que has superado con éxito, en las cosas que te han hecho sentir bien.
EJERCICIO: Hacer la lista de un mínimo de 3 cosas positivas del día y releer de vez en cuando este diario para ser más consciente todavía de lo afortunado que eres si aprendes a mirar tu vida con ojeras de color rosa en lugar de ojeras oscuras y grises.
Cristina Martínez VianaPsicóloga y Directora del Gabinet Psicològic Mataró