Los mitos sexuales femeninos

Los mitos sexuales femeninos

MITOS SEXUALES FEMENINOS
A continuación enumeramos varias ideas que tanto los hombres como las mujeres suelen considerar <> sobre la vida sexual humana. Decimos que estas ideas son mitos cuando los encontramos en gente que está en terapia, porque son ideas que no se adecuan a personas reales. Sin embargo, es difícil renunciar a estos mitos, que casi parecen con vida propia, y que se presentan de pronto en el momento más inconveniente. Quizá persisten en nuestro pensamiento porque nuestra cultura (que incluye a nuestros padres, a nosotros mismos y a nuestros hijos) nos ayuda, de manera sutil y no tan sutil, a mantenernos vivos. Decir por qué es responder a una pregunta diferente. Por un lado, nuestra cultura sigue desconfiando bastante de la satisfacción sexual, le asusta bastante. Por eso, al recorrer la lista de los <> se encontrará usted con una cantidad de mensajes sexualmente negativos. Iuna visión tan limitada y constreñida de lo sexual no deja margen para que nadie se sienta muy adecuado/a. Por otra parte, si lo que es un buen contacto sexual se define de manera tan estrecha, y es tan difícil de encontrar, debe de ser muy raro… y así se estimula en la gente el deseo de <>.
Piense un poco en estos mitos, y agregue a la lista los que usted sabe que sus amigos o los medios de comunicación reverencian.
Mito 1- La actividad sexual es sólo para la gente de menos de treinta años.
La otra cara de la moneda: físicamente está bien establecido que la capacidad de las mujeres para la respuesta sexual aumenta con la edad, no culmina hasta mediados los treinta años y se mantiene a lo largo de toda la vida con sólo una leve reducción del interés y del funcionamiento, a no ser en caso de enfermedad. Psicológicamente, en buena parte de nuestra cultura, incluidas las mujeres, se cree que la actividad sexual es para los jóvenes y hermosos, de modo que muchos, y en algún momento, ceden ante esa idea.
Mito 2- Las mujeres <> (o <>, <> o <>) llegan al orgasmo en cada acto sexual.
La otra cara de la moneda: incluso entre las mujeres que llegan fácilmente al orgasmo, éste no se produce todas las veces; el promedio del grupo en que se da con mayor frecuencia es de un 70 a un 80 por ciento.
Mito 3- Todas las mujeres pueden tener orgasmos múltiples.                 
La otra cara de la moneda: las mejores investigaciones estiman que entre un 15 y un 25 por ciento de las mujeres tienen orgasmos múltiples. No hay relación entre la satisfacción o la buena adaptación sexual y los orgasmos múltiples. 
Mito 4- El embarazo y el parto reducen la capacidad de respuesta sexual de las mujeres.
La otra cara de la moneda: muchas mujeres advierten un marcado incremento en su capacidad de respuesta sexual y orgásmica después del embarazo; probablemente esto se relaciona con los cambios fisiológicos (tales como el aumento de aportación de sangre a la pelvis) que se producen durante el embarazo.
Mito 5- La vida sexual de una mujer termina con la menopausia.                         
La otra cara de la moneda: hay estudios que demuestran que en muchas mujeres la capacidad de respuesta sexual aumenta después de la menopausia. Ello probablemente es resultado de la desaparición del miedo al embarazo, de no tener que usar anticonceptivos, y de la desaparición de las molestias menstruales. Después de la menopausia algunas mujeres necesitan cremas u óvulos con estrógenos para evitar la sequedad vaginal. La regularidad de los contactos sexuales ayuda a mantener bien los tejidos vaginales y los mecanismos de lubricación.
Mito 6- Hay diferentes tipos de orgasmos que se relacionan con la personalidad de una mujer. Los orgasmos vaginales son más <> y <> que los clitorídeos.
La otra cara de la moneda: un orgasmo es un orgasmo y no una característica de la personalidad. El tipo de personalidad no tiene influencia alguna sobre el tipo de estimulación preferida, por más que pueda haber diferencias en la intensidad o cualidad de la estimulación según la edad de la mujer, las características de la relación, el estado emocional u otros físicos o emocionales.
Mito 7- Una mujer con capacidad de respuesta sexual siempre puede ser excitada por su pareja.
La otra cara de la moneda: la fatiga, la distracción, el enfado, las preocupaciones y muchas otras emociones pueden suprimir –y suprimen- la excitación, incluso en mujeres muy sensibles y con gran capacidad orgásmica. Lo mismo puede suceder cuando hay problemas emocionales en la relación de pareja.
Mito 8- Las mujeres <> (las femeninas) no se excitan con estímulos eróticos como libros, películas y otros semejantes.
La otra cara de la moneda: la investigación más reciente muestra sin excepción muy poca diferencia en la capacidad de hombres y mujeres para excitarseen presencia de imágenes, relatos y fantasías sexuales. La excitación de una mujer ante un material erótico no se relaciona con su femenidad ni con su moral, sino con su receptividad hacia estas formas de estimulación sexual.
Mito 9- Si a usted no le gustan las formas eróticas de actividad sexual, es <>.
La otra cara de la moneda: a muchas mujeres muy sexuales no les interesan ciertos actos sexuales, como los contactos orales o anales, el uso de <>, los contactos sexuales en grupo, el intercambio de parejas y otros en esta línea. Su grado de sexualidad no depende del tipo de actividad sexual que usted prefiera. 
Mito10- Si usted no puede llegar rápida y fácilmente al orgasmo, algo le pasa.         
La otra cara de la moneda: el umbral orgásmico varía en las mujeres como parte de su constitución biológica básica, de la misma manera que algunas pueden nadar más rápido que otras. Algunas mujeres que no tienen problemas psicológicos ni emocionales necesitarán mucha estimulación física intensa para desencadenar el orgasmo, en tanto que otras, sin por eso estar sexual o psicológicamente mejor adaptadas, lo alcanzarán con menos estímulos.
Mito 11- Las mujeres femeninas no inician una relación sexual, ni se muestran sueltas y desinhibidas durante el contacto sexual.
La otra cara de la moneda: esto es un estereotipo cultural victoriano. Muchos estudios demuestran que las mujeres tienen un impulso sexual que se moviliza espontáneamente, y que si su pareja les responde inician efectivamente el contacto. Las mujeres con más años de educación (que generalmente responden menos a los estereotipos tradicionales del rol sexual) inician más los contactos y son menos inhibidas y más expresivas en su comportamiento sexual.
Mito 12- La doble trampa: si una mujer no tiene fantasías sexuales es frígida, y si las tiene es puta.
La otra cara de la moneda: muchas mujeres sexualmente bien adaptadas, aunque no todas, tienen fantasías con hombres que no con su marido. Esto no se relaciona con su adaptación sexual ni con su <>.
Mito 13- La anticoncepción es responsabilidad de la mujer, y en todo caso, si ella dice que el problema de los anticonceptivos la inhibe sexualmente, eso no es más que una excusa.
La otra cara de la moneda: muchas mujeres sexualmente bien adaptadas encuentran que las técnicas anticonceptivas existentes disminuyen su placer sexual. Ambos miembros de la pareja deben compartir esta responsabilidad. La mejor solución para las parejas que están seguras de que no quieren más hijos es la vasectomía.