Trastorno de Ansiedad por Enfermedad o Hipocondría

Los trastornos relacionados con síntomas somáticos engloban una serie de alteraciones heterogéneas que comparten la manifestación de problemas relacionados con el cuerpo (dolor, fatiga, síntomas motores…), preocupación diversa acerca de estos, y malestar emocional acentuado (en forma de ansiedad principalmente). Así, la “somatización” se podría describir como la tendencia a experimentar y expresar malestar psicológico en forma de síntomas somáticos que el sujeto interpreta erróneamente como signo de alguna enfermedad física severa y, en consecuencia, a menudo solicita asistencia médica para ellos. 

 

Dentro de estos se encuentra la Hipocondría o Trastorno de Ansiedad por Enfermedad. Aunque todos podemos tener una idea de su caracterización, los manuales diagnósticos la definen como la preocupación por padecer o contraer una enfermedad grave, que se acompaña de un grado elevado de ansiedad acerca de la salud, y de comportamientos excesivos como acudir repetidamente al médico, o evitación. Además, es importante destacar que en esta patología no existen síntomas somáticos o, si están presentes, son únicamente leves. Y si hay afección médica real, la preocupación se considera excesiva. Afecta a entre un 1,3 y un 10% de la población, presentando una prevalencia similar entre hombres y mujeres. Además acostumbra a iniciarse en la edad adulta media temprana, con tendencia hacia la cronificación. Junto a esto, como factores de riesgo se ha destacado la presencia de estrés vital acentuado, y las experiencias de abuso o enfermedad grave en la niñez. 

 

De esta forma, la persona, ante el mínimo síntoma físico o cualquier estímulo que implique conectar con la posibilidad de sufrir alguna patología, entra en una espiral negativa, en la que realiza una interpretación magnificada debido al miedo a sufrir una enfermedad, lo cual produce una serie de síntomas de ansiedad que pueden alimentar la idea de que algo está mal en su cuerpo, cerrando el círculo. Por ello, el tratamiento deberá ir encarado a trabajar, no solo la elevada activación con técnicas de regulación emocional y de gestión de la ansiedad, sino la parte cognitiva; es decir, todos aquellos pensamientos que asaltan abrumadoramente a la consciencia y que nos llevan a realizar hipótesis cada vez más significativas. 

La Terapia Cognitivo-Conductual es una alternativa muy eficaz y con elevados niveles de evidencia para la Hipocondría. Existen diferentes programas propuestos por diversos autores (Kellner, Salkovskis, Barsky…) que han mostrado claramente su utilidad. En el Gabinet Psicològic Mataró encontrarás a profesionales con esta y otras especialidades que te permitirán obtener ayuda e información para lo que necesites. No lo dudes y contacta con nosotros, te ayudaremos.