Trastornos afectivos estacionales o “winter blues”

Trastornos afectivos estacionales o “winter blues”

Los trastornos afectivos estacionales se refieren a los cambios en el estado anímico que se relacionan con una determinada época del año. En invierno es cuando estas alteraciones en el ánimo se dan con mayor asiduidad. Durante los meses de invierno, los días se acortan, oscurece antes, hace mal tiempo. El frío y la escasez de luz influyen en el estado de ánimo de muchas personas. Si esta situación de desánimo y abatimiento se prolonga durante más de dos semanas nos encontramos ante un trastorno afectivo estacional, y si se da en invierno, de una depresión invernal.

DEFINICIÓN El trastorno afectivo (depresiones leves hasta de grado medio) es una de las enfermedades más habituales. Especialmente conocida es la depresión invernal, que se presenta durante los meses de otoño e invierno. Hay muchos síntomas que ponen de manifiesto estos trastornos afectivos. Los pacientes están abatidos, desanimados, cansados y a menudo sienten un especial apetito por los dulces. Este estado de ánimo, si es prolongado, influye negativamente en el humor de los pacientes. Los pacientes ven como los contactos sociales empiezan a limitarse y se entra en un círculo vicioso en el que el afectado se siente cada vez más solo y sin ilusión por realizar actividades y aficiones. Es posible que el paciente manifieste molestias físicas sin una causa orgánica, como por ejemplo, dolor de cabeza oproblemas estomacales o intestinales, que pueden ser indicios de una depresión invernal.
Las posibles causas para un trastorno afectivo estacional son numerosas. El estrés permanente o algún incidente grave, por ejemplo, pueden ser causas de un trastorno de este tipo. En el caso de la depresión invernal, la escasez de luz en los meses de otoño e invierno suelen ser agentes causantes, que desequilibran las hormonas y los neurotransmisores del cerebro.
Los trastornos afectivos como la depresión invernal pueden evitarse. Realizar ejercicio o actividades al aire libre permite aprovechar las horas de luz y producir la hormona “de la felicidad” o serotonina, que mitiga el estado depresivo.
Los trastornos afectivos, entre los que se encuentra la depresión invernal, consisten en estados de ánimo en los que está muy presente la sensación de tristeza y el abatimiento por un largo espacio de tiempo. Los pacientes se ven incapaces de ser felices y se vuelven pesimistas.
El desencadenante para una depresión invernalsuele ser la escasez de luz: en los meses de otoño e invierno el acortamiento de los días suele cambiar el ritmo corporal y su relación noche/día. Como consecuencia de esto, las hormonas y los neurotransmisores del cerebro pierden su equilibrio, lo cual lleva a severas fluctuaciones del ánimo que pueden derivar en una depresión de invierno.
Otros factores que pueden influir en el sistema nervioso y ser causantes de estados depresivos son, por ejemplo, los siguientes:
-Estrés duradero
-Pérdida de empleo 
-Separación
-Muerte de un ser querido 

PRINCIPALES SÍNTOMAS
Existen diversos síntomas que delatan un estado depresivo. Las mujeres padecen estos estados más a menudo, probablemente por su frecuente cambio hormonal durante el ciclo menstrual.Los síntomas más característicos son los siguientes:
Cansancio aumentadoAbatimientoPérdida de interésFatigaPérdida de ilusiónCarencia de motivaciónRetraimiento socialTensiónIrritabilidadNerviosismoFalta de apetitoTrastornos del sueñoDolencias físicas sin causas orgánicasEspecialmente en los hombres, pueden aparecer otros síntomas como los siguientes:
Elevada exposición al riesgoPérdida de controlIntranquilidadInsatisfacciónComportamiento agresivo

TRATAMIENTO En un trastorno afectivo estacional el tratamiento depende de la severidad de la dolencia y los síntomas. Contra depresiones leves suelen ayudar medidas sencillas como salir con frecuencia en horas de sol, hacer deporte e ingerir alimentos ricos en carbohidratos y triptófano porque fomentan la producción de la serotonina (hormona de la felicidad) en el cerebro. En el caso de que las depresiones sean más fuertes y prolongadas en el tiempo es importante acudir al médico. No siempre es necesario prescribir fuertes antidepresivos , muchas veces basta con terapias de luz otratamiento con medicamentos naturales como el hipérico.
Durante el tratamiento es importante, aliviar los estados de ansiedad y mejorar el estado de ánimo para evitar que se desarrolle una depresión crónica o que se produzcan recaídas (recidiva).
El tratamiento se centra en los neurotransmisores. Losmedicamentos pueden influir en el reparto dentro del espacio sináptico, evitar la reducción, sostener el enlace con la célula receptora y acelerar la reanudación de todo el proceso. Todo esto conduce a que haya más neurotransmisores disponibles en la transmisión de la señal.
En el tratamiento de depresiones es importante mantenerlo hasta que el estado de ánimo se haya estabilizado durante un periodo de tiempo prolongado (seis meses) para evitar recaídas.